
España ha alcanzado un acuerdo histórico entre el Gobierno y los principales sindicatos que afectará la vida de millones de empleados del sector público. En los próximos cuatro años, los salarios de 3,5 millones de funcionarios aumentarán un 11%. Esta decisión es fruto de complejas negociaciones que contaron con la participación de representantes de los sindicatos UGT y CSIF. La tercera organización más numerosa, CC OO, aún no ha firmado el acuerdo, aunque se espera una resolución definitiva en breve.
El acuerdo contempla no solo un aumento salarial progresivo, sino también una serie de cambios en los derechos laborales y en los procesos de contratación. Ya en 2025, los sueldos subirán un 2,5%, incluyendo el pago de compensaciones correspondientes al periodo anterior. En 2026, el incremento será de otro 1,5%, y podría sumarse un 0,5% adicional si la inflación (IPC) supera el 1,5%. Para 2027 y 2028 se prevén nuevos aumentos, sumando en total el 11% prometido.
Nuevas condiciones y oportunidades de desarrollo profesional
Además de las mejoras económicas, las autoridades se han comprometido a simplificar y agilizar los procesos de contratación. A partir de ahora, desde la publicación de la vacante hasta la incorporación del trabajador no deberá pasar más de un año, mientras que antes este trámite podía demorarse hasta dos años o más. Se prevé también ampliar las opciones de promoción interna y desarrollo profesional, implementar nuevos concursos y actualizar la clasificación de puestos.
Un punto clave del acuerdo es la reducción de la semana laboral a 35 horas y la introducción de modalidades de empleo flexibles, incluido el trabajo a distancia. Para los empleados que trabajan en las islas o regiones remotas, se incrementarán los pluses de residencia y las compensaciones por viajes de trabajo. Esta medida busca eliminar las diferencias salariales entre distintas categorías de empleados públicos.
Protección de derechos y nuevas garantías sociales
El documento pone especial énfasis en la igualdad, la prevención de la discriminación y la lucha contra la violencia en el entorno laboral. Los sindicatos exigen la creación de programas especiales de apoyo para víctimas de acoso y violencia de género. Asimismo, se contemplan medidas para mejorar las condiciones de trabajo, incluyendo apoyo psicológico y protección frente a la agresión por parte de ciudadanos.
Las autoridades se han comprometido a revisar el sistema de permisos y vacaciones para facilitar la conciliación entre la vida laboral y personal. Para el personal del sector de atención al público, se prevén medidas adicionales para proteger la salud y la seguridad. En los próximos años, se planea actualizar y ampliar la lista de beneficios sociales para todo el personal del sector público.
Cambios en pensiones y control de cumplimiento
El acuerdo contempla la posibilidad de introducir una pensión parcial para los empleados de instituciones públicas, así como la prolongación voluntaria de la vida laboral hasta los 72 años. Sin embargo, para llevar a cabo estas iniciativas será necesario aprobar nuevas leyes, lo que podría demorar debido a la compleja situación política en el parlamento.
Los sindicatos subrayan que vigilarán de cerca el cumplimiento de todos los puntos del acuerdo. En las dos semanas siguientes a la firma se creará una comisión especial encargada de supervisar y controlar la implementación de los compromisos. Los trabajadores del sector público esperan que estas medidas aporten una mejora real a su situación y estabilidad en un contexto de incertidumbre económica.












