
La comunidad española de conductores y usuarios de redes sociales quedó conmocionada por la noticia del fallecimiento de Oti Cabadas, conocida como Coco. Su vida se truncó a los 41 años tras un ictus repentino. Durante su carrera, se convirtió en un símbolo de cambio en el mundo masculino del transporte de mercancías, y sus sinceros vídeos y publicaciones inspiraron a miles de mujeres en todo el país.
Hace unos días, Oti se sintió mal durante un evento del sector en el circuito MotorLand de Aragón. Tras perder el conocimiento, fue trasladada de urgencia al hospital Miguel Servet de Zaragoza, donde los médicos le diagnosticaron un ictus. A pesar de los esfuerzos del personal sanitario, no lograron salvarle la vida.
Cabadas residía en Palencia, aunque era originaria de Galicia. Alcanzó la fama gracias a TikTok, donde acumulaba más de 330.000 seguidores, y casi 40.000 en Instagram. En sus vídeos mostraba el día a día al volante de su camión, compartía historias de la carretera y rompía estereotipos sobre una profesión considerada tradicionalmente masculina.
Oti habló en numerosas ocasiones sobre las dificultades a las que se enfrentan las mujeres conductoras: desde prejuicios hasta situaciones peligrosas en la carretera. Confesaba que, en ocasiones, tenía que elegir ropa discreta para no llamar la atención. A pesar de todo, nunca se rindió y siguió trabajando, demostrando que la pasión por su profesión y la perseverancia son más fuertes que cualquier prejuicio.
No solo la siguieron sus fans, sino también presentadores de televisión. Hace unos años, el reconocido chef Alberto Chicote viajó con ella para comprobar si realmente se come mejor en los restaurantes de camioneros. Además, en el programa ‘Salvados’ compartió su experiencia personal y habló sobre los retos a los que se enfrentan las mujeres en las carreteras de España.
En el último Congreso Nacional de Mujeres en el Transporte, Oti recalcó que para conducir un camión no solo se necesitan habilidades, sino también una mentalidad especial. Para ella, el camión no era solo un trabajo, sino una verdadera vocación. Su optimismo, energía y ganas de transformar el mundo la convirtieron en un ejemplo para muchas personas.
Su recuerdo permanecerá no solo en los corazones de sus seres queridos, sino también en el sector profesional, donde se convirtió en símbolo de cambio e inspiración. La historia de Oti Cabadas es un recordatorio de que, incluso en los ámbitos más difíciles, es posible ser uno mismo y cambiar el mundo para mejor.












