
En las últimas semanas, los habitantes de Canarias se han enfrentado a una situación alarmante: el funcionamiento del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Santa Cruz de Tenerife está en peligro debido a una grave falta de personal. No se trata solo de una crisis interna del organismo; el impacto ya se siente en todo el sistema judicial de la región. Las disrupciones en el instituto provocan retrasos en las pericias judiciales, bloquean investigaciones y generan sufrimiento adicional a las familias que esperan la entrega de los cuerpos de sus seres queridos.
La problemática se agrava porque la escasez de personal es crónica. De los tres ayudantes forenses necesarios para realizar autopsias, solo dos ocupan el puesto de forma permanente, y los trabajadores temporales contratados para apoyar pronto dejarán sus cargos. Si no hay cambios, realizar autopsias será inviable, lo que provocará la paralización de las investigaciones judiciales en toda la provincia.
Amenaza de paro en el servicio
Las fallas administrativas y la falta de especialistas ya han obligado a reducir el horario de atención del instituto. Ahora el personal termina su turno a las 15:00, algo incompatible con la necesidad de autopsias las 24 horas. Esto provoca que, a menudo, las familias deban esperar hasta el día siguiente para poder retirar los cuerpos y despedirse de sus seres queridos, lo que genera tensión y malestar entre la población isleña.
La situación se complica porque los contratos temporales de tres empleados adicionales finalizan en los próximos días. Tras su salida, el instituto quedará prácticamente sin el personal necesario, lo que supondrá la paralización total del servicio de patología forense. Esto no solo frenará las investigaciones, sino que también pondrá en riesgo el cumplimiento de las resoluciones judiciales.
Impacto en la justicia
La crisis no solo afecta a los patólogos forenses. La falta de psicólogos y trabajadores sociales ya ha provocado la cancelación de varias vistas judiciales relacionadas con menores de edad. Sin informes de expertos, los jueces no pueden emitir resoluciones y los grupos vulnerables quedan sin la protección necesaria. La ausencia de peritajes paraliza la labor de la fiscalía y los tribunales, generando un efecto dominó en todo el sistema.
Las condiciones laborales del personal del instituto también son motivo de preocupación. Se han reportado casos en los que empleados descubrieron que no estaban registrados oficialmente en el sistema de seguridad social. Esto evidencia una grave crisis administrativa y la falta de garantías básicas para los trabajadores.
Riesgos para la sociedad
Si no se adoptan medidas urgentes en breve, el instituto podría dejar de funcionar por completo. Sin profesionales permanentes —asistentes, psicólogos, trabajadores sociales—, el sistema de medicina legal se verá sumido en una crisis permanente. Esto provocará retrasos en las investigaciones, impedirá la realización de autopsias y vulnerará el derecho de los ciudadanos a un juicio justo.
El problema va más allá de una sola institución. La crisis de personal en la medicina forense refleja una tendencia general de escasez de especialistas en los organismos públicos de España. La situación en Tenerife se ha agudizado especialmente, pero dificultades similares ya se habían registrado en otras regiones del país.
Contexto y casos similares
En los últimos años, España se ha enfrentado en varias ocasiones a interrupciones en el funcionamiento de institutos forenses debido a la falta de personal y problemas administrativos. En Andalucía y Madrid ya se habían producido retrasos en la realización de autopsias y la entrega de cuerpos, lo que provocó una fuerte reacción social y protestas por parte de los familiares. En algunos casos, la crisis llevó a la suspensión de procesos judiciales y a la necesidad de una intervención urgente de las autoridades. Situaciones como estas ponen de manifiesto la importancia de una financiación estable y de una contratación oportuna de especialistas para garantizar el funcionamiento ininterrumpido de los servicios clave de justicia.












