
Este verano, una joven familia en Menorca se ha visto en una situación extrema: la falta de opciones de alquiler disponibles los ha obligado a instalarse en una autocaravana. Montse Casado, junto a su hija de tres meses y su pareja, que llegó para trabajar en la temporada en el puerto de Maó, pasan ahora los días en un espacio reducido, refugiándose del calor bajo los árboles y cambiando constantemente de lugar.
Los planes de regresar a la isla, donde Montse trabajó más de diez años, se vinieron abajo cuando la búsqueda de vivienda resultó infructuosa. Incluso intentar alquilar una habitación o instalarse en la parcela de algún conocido fue imposible: los propietarios temen quejas o problemas legales. Al final, la familia se ve obligada a moverse por la isla, adaptándose a las circunstancias y procurando no incomodar a los residentes locales.
Con la llegada del calor, la vida en la autocaravana se ha convertido en una auténtica prueba. Montse pasa la mayor parte del tiempo con la niña dentro, mientras su marido trabaja. Buscar sombra y algo de frescura se ha vuelto una cuestión de supervivencia. Un día, tras la queja de un vecino, tuvieron que cambiar de sitio urgente para evitar conflictos. La familia admite que este estilo de vida dista mucho de lo que esperaban, pero no tuvieron otra alternativa.
La situación de la vivienda en Menorca en 2025 se ha vuelto crítica no solo para esta familia. Cada vez más trabajadores temporales se ven obligados a vivir en autocaravanas o incluso en coches, ya que resulta prácticamente imposible alquilar un piso o una casa a un precio asequible. Muchos abandonan la isla, incapaces de soportar los constantes traslados y la falta de condiciones básicas para vivir. Algunos no pueden permitirse un alojamiento debido a los bajos salarios; otros se topan con negativas por tener mascotas.
La familia de Montse ya cuenta los días para regresar a Suiza, donde tienen vivienda y el apoyo de sus familiares. Aunque allí también enfrentan dificultades para alquilar, confían en que podrán empezar de nuevo. La isla, que en su momento fue su hogar, ahora se ha convertido en un lugar en el que quedarse es inviable. La historia de esta familia es solo una más entre muchas que ilustran el grave problema de acceso a la vivienda en los destinos turísticos más populares de España.












