
La tensión crece en la política española: el Partido Popular (PP) ha cambiado inesperadamente su actitud hacia Vox apenas una semana después de sellar un acuerdo para respaldar al nuevo jefe de la Comunidad Valenciana. Ahora, los líderes del PP expresan abiertamente su malestar con las acciones de sus recientes aliados, especialmente tras su ausencia en actos oficiales clave. Alberto Núñez Feijóo no ocultó su frustración al afirmar que Vox «juega con cosas muy peligrosas» y, de hecho, está eludiendo sus responsabilidades en el Parlamento.
Feijóo subrayó que los diputados no pueden estar dentro y fuera del sistema a la vez, y planteó una pregunta retórica: ¿es posible ser diputado sin jurar lealtad a la Constitución? En su opinión, incluso los opositores más duros del Gobierno deben participar en las sesiones parlamentarias y expresar su postura abiertamente, en lugar de boicotear los actos oficiales. Otros miembros del PP se sumaron a las críticas, como el presidente de Murcia, Fernando López Miras, quien calificó de error la ausencia de Vox en el evento.
Escalada de tensiones
El aumento de las tensiones entre el PP y Vox no solo está relacionado con las próximas elecciones en varias comunidades autónomas, sino también con el descontento interno dentro de las filas del propio Partido Popular. Muchos líderes del partido consideran que el acuerdo con Vox en Valencia fue demasiado concesivo y mostró una imagen de debilidad del PP, especialmente en lo referente al rechazo de iniciativas ecológicas europeas y al endurecimiento de la política migratoria. Algunos dirigentes regionales están convencidos de que el partido debe adoptar una postura más firme para no perder la iniciativa.
El malestar ha aumentado tras una reciente declaración del líder de Vox, Santiago Abascal, quien propuso apartar a la candidata del PP, María Guardiola, de la formación del gobierno de Extremadura incluso si resulta ganadora. Feijóo reaccionó con contundencia calificando esas propuestas de absurdas y subrayando que el ganador de las elecciones debe tener la oportunidad de formar gobierno. Sin embargo, en el PP son conscientes de que Vox pretende endurecer su postura en futuras negociaciones, especialmente en Extremadura, donde la situación sigue siendo incierta.
Desacuerdos internos en el partido
En los pasillos del parlamento, algunos representantes del PP afirmaron que no están dispuestos a hacer concesiones para alcanzar un acuerdo con Vox, incluso si eso conduce a nuevas elecciones. La situación en Aragón también se está tensando: las discrepancias presupuestarias pueden convertir a la región en la cuarta donde se convoquen elecciones anticipadas. El presidente regional, Jorge Azcón, ya ha advertido que, si no se logra un compromiso en la próxima semana, no quedará otra opción que anunciar nuevos comicios. Así, tras Extremadura, Aragón podría convertirse en el próximo escenario de la lucha política en febrero.
En pleno clima electoral, el PP también ha cambiado su actitud hacia el partido Junts. Tras varias semanas intentando acercarse a los independentistas catalanes, Feijóo arremetió inesperadamente contra Carles Puigdemont, acusándolo de haberse convertido en una ‘marioneta en manos de Sánchez’. A pesar de ello, el líder del PP sigue convencido de que tarde o temprano encabezará el gobierno, aunque sea tras el fin de la actual legislatura de Pedro Sánchez. Feijóo incluso ya planifica la celebración del 50º aniversario de la Constitución, aunque aún faltan tres años para esa fecha.
La crisis valenciana
Los problemas en Valencia están lejos de resolverse. Siguen saliendo a la luz nuevos detalles sobre la fallida gestión ante el desastre natural, incluyendo informes que indican que el presidente regional Carlos Mazón y su equipo estaban al tanto de la gravedad de la situación desde primeras horas del día. Feijóo se ve obligado a responder preguntas incómodas, pero intenta distanciarse del escándalo, asegurando que el partido ya ha «pasado página de forma definitiva».
La cuestión sobre el relevo en la dirección regional del PP también sigue sin resolverse. Mazón continúa ocupando la presidencia del partido en Valencia, aunque en el PP esperan completar el proceso de traspaso de funciones antes de fin de año. Según información no oficial, Juanfran Pérez Llorca podría convertirse en el nuevo líder, sin necesidad de convocar congreso: bastaría con una decisión de la dirección.
Por si no lo sabía, Alberto Núñez Feijóo es uno de los políticos más influyentes de la España actual y lidera el Partido Popular desde 2022. Su carrera comenzó en Galicia, donde durante años presidió la comunidad autónoma. Feijóo es conocido por su pragmatismo y su capacidad para moverse entre distintas fuerzas políticas. En los últimos años se ha convertido en una figura clave en la oposición al gobierno de Pedro Sánchez y participa activamente en la formación de coaliciones a nivel regional. Sus decisiones suelen generar intensos debates en la sociedad española.











