
Madrid sigue siendo escenario de un sonado proceso judicial relacionado con acusaciones de revelación de información confidencial. Esta vez, el foco está puesto en el fiscal Álvaro García Ortiz, quien eliminó todos sus correos electrónicos y mensajes. Esta acción ha levantado sospechas en el tribunal y ha generado acusaciones sobre un posible intento de ocultar rastros de una filtración de datos.
Sin embargo, de manera inesperada, Agustín Hidalgo, responsable de protección de datos en la Fiscalía General, salió en defensa. Afirmó que cada fiscal tiene la obligación de tomar medidas propias para evitar fugas de información. Según él, eliminar datos de los dispositivos no solo es aceptable, sino una práctica necesaria para minimizar los riesgos asociados al almacenamiento de información confidencial.
Hidalgo subrayó que el valor de la información manejada por los fiscales supera con creces el de los dispositivos en sí. Por eso, cuando un empleado cambia de teléfono o de ordenador, tiene derecho a borrar todos los datos para evitar que caigan en manos ajenas. Según Hidalgo, este enfoque se aplica desde hace años en la Fiscalía para reforzar la seguridad y evitar el almacenamiento innecesario de información que podría verse comprometida en caso de pérdida o hackeo del equipo.
Detalles del caso y postura de la defensa
En el centro del proceso judicial está la cuestión de quién filtró a la prensa el correo electrónico en el que el abogado del empresario Alberto González Amador reconocía delitos fiscales y proponía un acuerdo para evitar la cárcel. La acusación sostiene que la eliminación de la correspondencia por parte de García Ortiz constituye una prueba adicional de su implicación en la filtración.
Sin embargo, Hidalgo señaló que la investigación de este tipo de incidentes solo puede iniciarse a petición de las partes interesadas. En este caso, ni el abogado Carlos Neira ni el propio González Amador han solicitado averiguar quién fue la fuente de la filtración. Además, Hidalgo no detectó indicios de violación de la seguridad por parte de la fiscalía, a pesar de la publicación de la cronología de las negociaciones entre el abogado y el organismo.
Reacciones a las declaraciones públicas y sus consecuencias
Durante la audiencia se prestó especial atención al comunicado oficial de la fiscalía publicado en marzo de 2024, que desmentía los rumores de que el propio organismo hubiera impulsado el acuerdo. La acusación sostuvo que la publicación de los detalles de las negociaciones rompió el principio de confidencialidad entre la defensa y la fiscalía. Sin embargo, Hidalgo no compartió esa opinión y subrayó que tales acciones no suponen una amenaza para la seguridad de los datos.
Al final, la postura del responsable de protección de la información jugó a favor de la defensa de García Ortiz. Su testimonio puso en duda los argumentos de la acusación y podría influir en el transcurso del proceso. La cuestión de quién es realmente culpable de la filtración sigue sin respuesta, pero ahora la defensa cuenta con nuevos argumentos a su favor.











