
La Fiscalía de Sevilla ha cerrado oficialmente la investigación iniciada a raíz de una denuncia de la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama Amama, que alegaba la supuesta eliminación o alteración de resultados de mamografías en los archivos médicos de Andalucía (Servicio Andaluz de Salud, SAS). La revisión no detectó manipulación ni desaparición de datos. El problema de acceso a los historiales clínicos se debió a una sobrecarga de los servidores por el elevado número de solicitudes.
Durante la investigación, los técnicos examinaron los registros y los informes de funcionamiento de las plataformas ClicSalud y Diraya, a través de las cuales los pacientes acceden a sus datos médicos. Se comprobó que el gran volumen de usuarios provocó fallos en la visualización de la información, pero las historias clínicas no se vieron afectadas. La Fiscalía recalcó que no hubo manipulación interna, sabotaje externo ni accesos no autorizados a los archivos médicos.
Reacción de las partes
A la denuncia de Amama se sumó posteriormente la organización Defensora del Paciente, ambas exigían esclarecer si hubo eliminación o modificación intencionada de datos. Sin embargo, los informes y los análisis técnicos realizados a petición de la Fiscalía confirmaron que el fallo tuvo causas puramente técnicas. Los servidores se vieron saturados por el flujo de peticiones, lo que provocó la indisponibilidad temporal de parte de la información para los pacientes.
El consejero de Salud de Andalucía, Antonio Sanz, celebró la decisión de la fiscalía, destacando que confirma la fiabilidad del sistema de cribado, que salva numerosas vidas cada año. Según explicó, las 2.317 mujeres cuyos exámenes se retrasaron por problemas técnicos ya han recibido la notificación de sus resultados. Las autoridades regionales se comprometieron a reforzar el personal y unificar los protocolos para evitar situaciones similares en el futuro.
Detalles del incidente
La presidenta de Amama, Ángela Claverol, declaró que aún no ha recibido el informe oficial de la fiscalía y que se abstendrá de hacer comentarios hasta revisarlo. Fue ella quien, en otoño del año pasado, presentó la denuncia por la posible eliminación de registros médicos de la plataforma del SAS. En ese momento, el consejero de Salud rechazó tajantemente las acusaciones y pidió que cesara la difusión de rumores sobre el funcionamiento del sistema.
Las mujeres que se dirigieron a Amama afirmaron que no podían localizar sus mamografías ni otros exámenes en los archivos electrónicos, y que en ocasiones se encontraban con nombres de archivos modificados o sin la firma del médico. Sin embargo, la fiscalía no halló indicios que confirmaran estos hechos. El día en que se presentó la denuncia, las autoridades inicialmente negaron la eliminación de datos y posteriormente admitieron que el fallo se debió a la sobrecarga de los servidores.
Repercusión política
La situación ha generado una gran repercusión pública y se ha convertido en tema de debate en el Parlamento de Andalucía. La representante de la coalición Por Andalucía, Inma Nieto, incluso mostró en una sesión uno de los documentos médicos en cuestión. El presidente de la comunidad autónoma, Juan Manuel Moreno, condenó enérgicamente las acusaciones contra el personal del SAS y remarcó que sólo ellos podrían haber modificado los datos, si realmente hubiera ocurrido.
El consejero Sanz también aprovechó la ocasión para criticar a la oposición, acusándola de utilizar el tema del cáncer como arma política. Señaló que estas acusaciones minan la confianza en el sistema sanitario y desacreditan injustamente el trabajo de los profesionales de la salud.
Próximos pasos
La Fiscalía de Sevilla aclaró que el archivo del caso no priva a las afectadas del derecho a recurrir los retrasos o la revisión de los protocolos por vía judicial. Mientras tanto, la Fiscalía de Andalucía continúa investigando los fallos en el programa de cribado, y también hay una investigación en curso por parte del Defensor del Pueblo regional.
Las autoridades andaluzas aseguraron que están trabajando para solucionar los problemas técnicos y mejorar el sistema con el fin de evitar que estos incidentes se repitan. Las mujeres que sufrieron retrasos en la entrega de resultados ya han recibido explicaciones y acceso a sus datos médicos.












