
En Galicia se registró un caso sin precedentes: agentes de policía interceptaron en la costa un gran cargamento de cocaína que había sido transportado en un narcosubmarino. La operación culminó con la detención de 14 personas implicadas en la descarga y posterior distribución de la droga. El peso total de la mercancía incautada ronda las 3,5 toneladas.
Los hechos ocurrieron en la zona de A Pobra do Caramiñal, donde la droga fue hallada en el momento en que iba a ser almacenada y distribuida. Según los primeros datos, la descarga se realizó alrededor del 13 de septiembre. Los primeros detenidos —tres hombres de Colombia y Ecuador— intentaron hacerse pasar por peregrinos que supuestamente recorrían el Camino de Santiago, pero su coartada se desmoronó rápidamente. Hasta el momento, la embarcación sumergible utilizada para el transporte de la cocaína no ha sido localizada.
En el operativo participaron miembros de la unidad de lucha contra el crimen organizado, así como la policía local. Gracias a la coordinación, no solo se localizó el cargamento, sino que también se llevaron a cabo varios registros en siete localidades de Galicia. Como resultado, fueron arrestadas otras 11 personas, entre ellas empresarios vinculados al sector marítimo en Cambados. Esta ciudad es considerada uno de los principales centros del narcotráfico en la región.
La droga estaba oculta en dos vehículos que intentaban salir de la playa durante la noche. Sin embargo, la policía ya estaba vigilando la operación. Cuando se inició la persecución, uno de los remolques perdió parte de la carga, lo que permitió confiscar rápidamente cerca de una tonelada de cocaína. El resto fue hallado posteriormente en un almacén tras una exhaustiva inspección del área.
Toda la operación fue coordinada por el juzgado de Muros, y los detenidos comparecerán pronto ante el juez. Tres presuntos miembros de la tripulación del narcosubmarino ya han sido enviados a prisión preventiva sin derecho a fianza. Se estima que el valor de la cocaína incautada supera los 80 millones de euros. Este caso marca la primera vez en la historia de España que una cantidad tan grande, transportada por vía submarina, es interceptada en tierra y no en el mar.












