
Las autoridades de Cataluña han anunciado un acuerdo de gran envergadura: el gobierno regional ha adquirido a InmoCaixa, filial de CriteriaCaixa, mil viviendas por un importe de 87,2 millones de euros. Esta iniciativa busca ampliar el parque público de viviendas y garantizar el acceso al alquiler para los residentes de la región. Los pisos están repartidos en quince localidades, incluyendo Barcelona, Sabadell, Lleida, Tarragona y otros grandes municipios.
La operación contempla que los actuales inquilinos podrán seguir residiendo en sus casas en las mismas condiciones que hasta ahora. Así, las autoridades aseguran estabilidad a las familias que ya habitan estas viviendas y evitan posibles desalojos. Según el presidente Salvador Illa, se trata de la mayor compra de este tipo en la historia de la autonomía y representa un paso decisivo para alcanzar el objetivo de elevar la vivienda pública al 15% del total del mercado.
La mayor operación inmobiliaria del año: claves y dimensiones
Según el acuerdo firmado, la empresa pública Incasòl adquirirá 1.064 viviendas repartidas en ciudades como Barcelona, Cornellà, L’Hospitalet, Mataró, Montornès del Vallès, Sant Just Desvern, Sentmenat, Sitges, Terrassa, Tordera, Olot, Lleida, Tarragona y Sabadell. Esto permitirá incrementar significativamente la oferta de pisos de alquiler asequible en la región.
Durante este año, el gobierno de Cataluña ya ha adquirido unas 2.000 viviendas, de las cuales 1.900 provienen de La Caixa. En octubre del año pasado se firmó otro contrato para la compra de 450 pisos por 30 millones de euros, además de un lote adicional de 214 inmuebles. La inversión total en operaciones con InmoCaixa superó los 130 millones de euros.
Planes de futuro: 50.000 nuevas viviendas para 2030
La compra a InmoCaixa forma parte de un ambicioso plan previsto hasta 2030. Las autoridades catalanas tienen la intención de construir y adquirir 50.000 nuevas viviendas, destinando a este proyecto 4.100 millones de euros. Según Salvador Illa, el gobierno no se detendrá hasta alcanzar su objetivo y garantizar viviendas asequibles para el mayor número posible de ciudadanos.
Se presta especial atención a que los inquilinos no pierdan sus hogares. Las autoridades destacan que todas las operaciones con InmoCaixa tienen en cuenta los intereses de los actuales residentes. Desde 2021, la empresa ha ido reduciendo progresivamente su cartera inmobiliaria, dando prioridad a la venta de pisos a los propios inquilinos, así como a las administraciones municipales y regionales.
Ubicación de las nuevas adquisiciones y su impacto social
Los pisos adquiridos en el marco de la operación se ubican en diferentes zonas de Cataluña. Entre las ciudades donde se sumarán nuevas viviendas al parque público están Barcelona, Cornellà, L’Hospitalet, Mataró, Montornès del Vallès, Sant Just Desvern, Sentmenat, Sitges, Terrassa, Tordera, Olot, Lleida, Tarragona y Sabadell. Esto permitirá distribuir la vivienda disponible de manera equilibrada por toda la región y reducir la presión social en las áreas más densamente pobladas.
Las autoridades destacan que este tipo de operaciones no solo aumentan el número de viviendas disponibles, sino que también refuerzan la estabilidad social. Los inquilinos ganan seguridad sobre su futuro y la región suma nuevas herramientas para afrontar la crisis de la vivienda. El gobierno catalán continúa avanzando en su estrategia de ampliar el parque público de viviendas, apostando por inversiones a largo plazo y la protección de los intereses de la ciudadanía.












