
La investigación judicial sobre un sonado caso de corrupción que implica a los exdirigentes del PSOE Santos Cerdán y José Luis Ábalos ha dado un nuevo giro. Tras levantarse el secreto de sumario, se han revelado detalles que apuntan al uso de una tarjeta bancaria de la empresa clave hasta el momento mismo de la detención de Koldo García.
El foco de la investigación está puesto en la empresa Servinabar, propiedad de Joseba Antxon Alonso. Según los investigadores, una parte significativa de los ingresos de esta compañía provenía de Acciona, y por cada contrato obtenido, Servinabar supuestamente recibía una comisión. Los agentes han detectado al menos tres acuerdos de este tipo, lo que les ha permitido rastrear los flujos de dinero y descubrir operaciones sospechosas.
Llamó especialmente la atención el uso de una tarjeta bancaria asociada a esta firma. La tarjeta fue utilizada activamente por Cerdán y su esposa, Francisca Muñoz Cano —conocida como Paqui—, hasta el 19 de febrero de 2024, apenas un día antes de la detención de Koldo García. El total de los gastos superó los 33.000 euros, destacando pagos en exclusivos restaurantes de Madrid, viajes a Ibiza y cenas en Sevilla.
Vínculos familiares y mensajes inquietantes
En el expediente figura una conversación entre el propietario de Servinabar y su esposa, Karmele Atutxa, fechada en septiembre de 2021. En los mensajes se discuten los gastos excesivos de Paqui, lo que genera preocupación entre los participantes del chat. Los investigadores señalan que, en la agenda telefónica de Alonso, la esposa de Serdán aparecía registrada como «Paqui esposa de Santi», lo que confirma aún más los estrechos vínculos personales entre los implicados.
Los gastos con la tarjeta comenzaron ya en diciembre de 2021. Entre ellos figuran más de 7.000 euros en el restaurante Sazadón, ubicado cerca de la casa de Serdán en Madrid, casi 1.800 euros durante una visita a Ibiza y varios cientos de euros en locales de Sevilla. La investigación considera que estos gastos no están relacionados con la actividad de la empresa y responden a motivos personales.
Flujos financieros y sospechas de la investigación
Según las conclusiones de los investigadores, Servinabar recibía gran parte de sus beneficios de Acciona, y posteriormente parte de estos fondos se utilizaba para fines personales de Serdán y su entorno. Se considera que este esquema permitía ocultar el verdadero destino de los pagos y presentarlos como gastos empresariales.
La atención a los detalles detectados en los mensajes y los extractos bancarios refuerza la sospecha de que el esquema fue cuidadosamente planeado y ejecutado durante un largo periodo de tiempo. La investigación sigue analizando nuevos datos para esclarecer todas las circunstancias y posibles implicados en la trama de corrupción.











