
Un jabalí salvaje que se adentró en las vías del metro cerca de la estación Empalme en Burjassot se convirtió en un inesperado desafío para el sistema de transporte de Valencia. El incidente provocó retrasos en dos líneas clave del metro y puso en evidencia el problema del aumento de la población de animales salvajes en las zonas suburbanas.
El jueves por la mañana, alrededor de las nueve, empleados de Ferrocarrils de la Generalitat (FGV) recibieron una alerta: un jabalí había sido avistado en las vías del metro. El animal accedió al área de la estación Empalme desde la zona comercial y pronto fue localizado en las proximidades de la estación Campanar, desplazándose hacia el centro de Valencia. Para garantizar la seguridad de pasajeros y personal, la circulación de trenes en las líneas 1 y 2 se suspendió temporalmente, y algunos tramos del recorrido quedaron bloqueados.
Operativo de captura
Hasta el lugar acudieron agentes de Seprona —la unidad especializada de la Guardia Civil en protección de la naturaleza—. Su objetivo era localizar y neutralizar al animal lo antes posible, evitando cualquier riesgo de accidente con trenes o pasajeros. Paralelamente, la dirección de Metrovalencia alertó a todos los conductores sobre el peligro potencial en las vías y recomendó extremar las precauciones.
Los pasajeros que se encontraban en los trenes en ese momento notaron que la circulación se volvió considerablemente más lenta y las paradas en estaciones y túneles eran más largas de lo habitual. Muchos no entendían lo que ocurría hasta que, por el sistema de megafonía, se anunció oficialmente: los retrasos se debían a la presencia de un animal salvaje en las vías. El aumento de personal de seguridad en las estaciones Beniferri y Campanar solo incrementó la preocupación entre los usuarios.
Restablecimiento del servicio
Tras varios minutos de tensión, mientras el jabalí corría desorientado por los túneles, el servicio ferroviario quedó totalmente suspendido en dos líneas. Esto permitió a los especialistas centrarse en la búsqueda y captura del animal para evitar cualquier accidente. Una vez que la situación estuvo controlada, los trenes comenzaron a reanudar su circulación de forma paulatina, empezando por el tramo posterior a la estación Túria.
Tras la reanudación del servicio, los pasajeros notaron que los trenes ya circulaban sin demoras, mientras el personal del metro seguía supervisando la situación ante la posibilidad de que el animal reapareciera. Para muchos, este episodio fue motivo de reflexión sobre la seguridad en el transporte y la vulnerabilidad de los sistemas urbanos frente a las invasiones inesperadas de la fauna salvaje.
Medidas contra invasiones
El incidente con el jabalí ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de controlar la población de animales salvajes en los suburbios de Valencia. Representantes de la administración regional recordaron que la lucha contra el aumento de la población de jabalíes se está llevando a cabo desde hace varios años. Recientemente, el parlamento de Valencia aprobó un decreto especial que prevé medidas urgentes para reducir el número de estos animales, incluyendo la colocación de trampas y el uso de fototrampeo para monitorizar la situación.
Se presta especial atención a las zonas donde los avistamientos de jabalíes cerca de áreas residenciales y comerciales se están volviendo cada vez más frecuentes. En particular, en el municipio de Burjassot y en los alrededores de l’Horta ya se están implementando nuevas medidas. Estas acciones buscan no solo prevenir este tipo de incidentes, sino también proteger los terrenos agrícolas y evitar la propagación de la peste porcina africana.
Incidentes similares
En los últimos años, se ha incrementado la aparición de animales salvajes en las ciudades de España. Los jabalíes se acercan cada vez más a las zonas residenciales, especialmente en Cataluña y Valencia, donde la urbanización limita directamente con áreas naturales. En Barcelona y sus suburbios, se han registrado en varias ocasiones incidentes con jabalíes que han salido a las carreteras, entrado en parques e incluso accedido a instalaciones escolares. En algunos casos, estos animales han provocado accidentes de tráfico o daños a la infraestructura urbana.
El problema se agrava por el hecho de que los jabalíes se adaptan rápidamente a la vida cerca de los humanos, buscando comida en los contenedores de basura y sin temer al ruido de la ciudad. Las autoridades de diferentes regiones de España se ven obligadas a desarrollar programas integrales para controlar la población y ofrecer información a los ciudadanos sobre cómo actuar en caso de un encuentro con animales salvajes. A pesar de las medidas adoptadas, los expertos señalan que, por ahora, no se logra erradicar por completo este tipo de incidentes.
Un reciente incidente en Valencia volvió a recordar que el entorno urbano y la naturaleza se cruzan cada vez con más frecuencia y que la seguridad exige atención permanente y nuevas soluciones.
En el contexto de los problemas de transporte, cabe recordar que recientemente Cataluña afrontó una gran crisis: el tráfico ferroviario se vio interrumpido y los autobuses no lograron absorber la demanda de pasajeros. Las autoridades regionales también se vieron obligadas a tomar medidas de emergencia para reestablecer el servicio y garantizar la seguridad de los ciudadanos. Más detalles sobre las causas y consecuencias de esta crisis en el artículo sobre el colapso de transporte en Cataluña.












