
La política española vuelve a entrar en terreno turbulento: el exministro y antiguo presidente de Red Eléctrica Jordi Sevilla ha lanzado un llamamiento público a los socialistas para exigir cambios radicales. Su manifiesto, publicado a principios de semana, supone un auténtico desafío para la actual dirección del PSOE. Sevilla no se anda con rodeos: acusa abiertamente al partido de haber perdido el contacto con su electorado y de que su rumbo actual solo refuerza a la ultraderecha.
En el documento, difundido a través de la plataforma Socialdemocracia 21, se recoge una crítica contundente: según el autor, los socialistas han quedado cautivos de pequeños grupos y han olvidado sus propias raíces. Sevilla insiste en que el partido necesita un proyecto autónomo e inspirador que le devuelva la condición de fuerza mayoritaria y vuelva a convertirlo en la voz de la ciudadanía común.
Crisis de identidad
El manifiesto no cuenta con la firma de otras figuras relevantes, pero su tono y contenido reflejan una profunda decepción dentro del ámbito progresista. Sevilla sostiene que hoy el PSOE se parece más a un rehén de las minorías políticas que a una fuerza independiente. Llama a recuperar las ideas de la transición y la Constitución, en lugar de seguir anclados en los recuerdos de la Guerra Civil y la dictadura de Franco.
En el texto se percibe claramente la nostalgia por aquellos tiempos en que la socialdemocracia era una fuerza transformadora, y no objeto de críticas por sus concesiones. Sevilla se dirige tanto a los militantes como a quienes han perdido la confianza en el partido, invitando a unir fuerzas por un futuro común.
Plataforma para el diálogo
Socialdemocracia 21 se presenta como un espacio para el debate abierto y la búsqueda de nuevas soluciones. Aquí no hay lugar para la exclusión ni la hostilidad: solo para el diálogo honesto y la reflexión colectiva. Los promotores de la iniciativa están convencidos de que la política debe estar al servicio de la sociedad, y no de grupos de influencia particulares.
El manifiesto subraya que solo un partido de izquierda fuerte y responsable puede hacer frente al radicalismo y mantener la unidad del país. Sevilla llama a formar una amplia coalición entre quienes defienden los valores democráticos, con el fin de recuperar la confianza ciudadana y evitar que la ultraderecha se apodere definitivamente del debate público.
Un desafío a la dirección
El tono del mensaje no deja lugar a dudas: no es solo una crítica, sino un desafío abierto a los actuales líderes del PSOE. Sevilla los acusa de haber perdido la capacidad de escuchar a la ciudadanía y de responder a los problemas reales de la sociedad. Considera que el partido necesita renovarse para volver a ser motor de cambio y no rehén de juegos políticos.
Sin embargo, aún no está claro si el manifiesto calará entre el gran público y la militancia. Pero el simple hecho de su aparición demuestra que crece el descontento interno en el PSOE y que podría desembocar en cambios importantes. La política española, como siempre, no tolera el estancamiento; quizá nos esperan nuevas sorpresas.












