
En Extremadura se han producido importantes cambios en la dirección de la Federación regional del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Tras las recientes elecciones, que supusieron un revés para los socialistas, y la posterior dimisión de Miguel Ángel Gallardo, el partido se vio en la necesidad de reorganizar urgentemente su estructura interna. Ahora, la dirección provisional está encabezada por José Luis Quintana Álvarez, quien anteriormente ocupaba el cargo de delegado del Gobierno en la región.
La comisión provisional, que ahora preside Quintana, ha recibido el mandato de coordinar las actividades del partido hasta la convocatoria del congreso extraordinario. En dicho congreso se elegirá al nuevo equipo ejecutivo regional. La comisión está compuesta por ocho personas, todas ellas con experiencia en las estructuras del partido y en la gestión pública.
Entre los miembros de la comisión figuran María José Pulido Pérez, Gonzalo Romero Barba, Carmen Yáñez Quirós, Pablo Iglesias Ordóñez, Ana María Fernández Rodríguez, José María Ramírez Morán e Irene Pozas García. Todos trabajarán bajo la dirección de Quintana para garantizar la estabilidad y la transparencia durante el periodo de transición.
La comisión tiene como tarea no solo mantener el trabajo organizativo, sino también sentar las bases para futuros procesos democráticos. En los próximos meses, este equipo será responsable de organizar las elecciones internas y de supervisar su transparencia. La dirección provisional también debe asegurar que todos los procedimientos se ajusten a los estatutos del partido y a las expectativas de sus miembros.
La vida interna del partido en Extremadura se encuentra actualmente en un periodo de incertidumbre. Muchos militantes y simpatizantes del PSOE siguen de cerca las acciones de la comisión, con la esperanza de una renovación y de recuperar la confianza del electorado. El equipo provisional ya ha comenzado a trabajar para evitar un vacío organizativo y preservar la unidad del partido en la región.












