
La tarde del jueves, en una de las calles de Parla, en las afueras de Madrid, se produjo una pelea multitudinaria entre dos grupos de jóvenes. Como resultado del enfrentamiento, un chico de 18 años fue hospitalizado con graves heridas en la cabeza. Según la policía, el conflicto comenzó cuando un grupo de jóvenes de origen latinoamericano empezó a alardear ante varios chicos magrebíes de que a uno de ellos le habían robado el teléfono móvil. Esto provocó una reacción violenta y, rápidamente, la situación derivó en una pelea brutal, en la que se utilizaron armas blancas y objetos improvisados.
El enfrentamiento tuvo lugar en la calle Fernando III el Santo, alrededor de las nueve de la noche. Varias patrullas policiales acudieron con rapidez al lugar tras ser alertadas por vecinos preocupados. Al llegar, los agentes vieron cómo decenas de jóvenes huían en pánico en diferentes direcciones. Algunos llevaban ladrillos, barras de hierro e incluso grandes machetes. Uno de los implicados intentó escapar cubriéndose el rostro y empuñando un cuchillo de gran tamaño.
La policía acordonó la zona y pidió refuerzos para realizar una inspección exhaustiva del área. Durante la búsqueda, se halló y confiscó un machete en las cercanías, que, según las primeras hipótesis, habría sido utilizado en la pelea. En la calle paralela Reyes Católicos, los agentes localizaron a un joven con una fuerte hemorragia en la cabeza. Los servicios médicos acudieron de inmediato y le proporcionaron los primeros auxilios, diagnosticándole un grave traumatismo craneoencefálico. Posteriormente, el joven fue trasladado de urgencia a uno de los hospitales más grandes de Madrid, donde su estado se mantiene grave.
Durante la investigación se supo que en el conflicto participó un gran número de jóvenes, y que ambos bandos iban armados no solo con cuchillos, sino también con palos, piedras y objetos metálicos. Según testigos, la situación se descontroló en cuestión de minutos, y los intentos de algunos presentes por separar a los implicados resultaron inútiles. Tras la llegada de la policía, la mayoría de los participantes huyeron rápidamente, aunque los agentes siguen trabajando para identificar a todos los implicados en el incidente.
Las autoridades de Parla expresan su preocupación por el aumento de este tipo de incidentes entre los jóvenes y hacen un llamado a reforzar la seguridad en las zonas donde suelen producirse enfrentamientos multitudinarios. En los próximos días se prevén redadas adicionales y una mayor presencia policial en las calles para evitar que estos hechos se repitan.












