
El sistema financiero de España muestra impresionantes señales de recuperación, dejando atrás de forma decidida el legado de crisis anteriores. El nivel de impagos en el sector bancario del país ha caído a cifras no vistas desde septiembre de 2008, prácticamente regresando a los índices de la etapa previa a la crisis. Según los últimos datos, la proporción de préstamos problemáticos en septiembre fue de solo el 2,87%, el valor más bajo en los últimos 17 años. Esta cifra refleja no solo un marcado fortalecimiento de la disciplina financiera, sino también una creciente estabilidad en las entidades de crédito y una mejora en la capacidad de pago de los prestatarios.
La reducción de la morosidad se produce en un contexto de crecimiento general del crédito, lo que supone una doble señal positiva para la economía. En términos absolutos, el volumen de préstamos dudosos se redujo hasta 34.697 millones de euros, 682 millones menos que en agosto y casi 5.800 millones menos que en el mismo periodo de 2024, confirmando una tendencia sostenida de mejora en la calidad de los activos. Al mismo tiempo, la cartera total de préstamos aumentó hasta alcanzar los 1,21 billones de euros. Este incremento de 31.000 millones en un año indica un impulso tanto del crédito a particulares como a empresas en el país.
Si analizamos los distintos tipos de entidades de crédito, la principal mejora de los indicadores recayó en los bancos tradicionales, cajas de ahorro y cooperativas. En este segmento, la tasa de morosidad bajó al 2,78%, seis puntos básicos menos que en agosto. Su cartera de créditos problemáticos se redujo en 608 millones de euros en el mes, alcanzando los 32.207 millones. En términos anuales, la reducción fue aún más significativa, unos 5.200 millones de euros, lo que refleja un trabajo sistemático de saneamiento de balances.
Las entidades financieras especializadas, que suelen operar en segmentos de mayor riesgo, también han contribuido a este panorama positivo. Su tasa de morosidad descendió al 5,31%, desde el 5,65% del mes anterior, una mejora notable. El volumen de créditos dudosos a finales de septiembre era de 2.311 millones de euros, 72 millones menos que en agosto y 550 millones menos en comparación anual.
También se observa una dinámica interesante en lo referente a las provisiones bancarias. El total de provisiones destinadas a cubrir posibles pérdidas en las entidades de crédito alcanzó los 27.445 millones de euros. En el mes, esta cifra aumentó ligeramente en 72 millones, pero en términos anuales se redujo en 1.795 millones de euros. Esta tendencia puede indicar una mayor confianza de los bancos en la calidad de sus activos y en la capacidad de pago de sus clientes, lo que les permite liberar parte de los fondos provisionados anteriormente.
Cabe destacar que el Banco de España, encargado de ofrecer estos datos estadísticos, es el banco central del país y miembro del Sistema Europeo de Bancos Centrales. Fundado en 1782 por el rey Carlos III, inicialmente recibía el nombre de Banco Nacional de San Carlos. Hoy en día, sus principales funciones incluyen la supervisión del sistema de pagos, la supervisión bancaria dentro del Mecanismo Único de Supervisión de la UE, así como la emisión de billetes de euro y la acuñación de monedas. Además, actúa como agente financiero del gobierno y gestiona la deuda pública. La sede de la institución se encuentra en Madrid, en un edificio histórico ubicado en la Plaza de Cibeles.












