
En el aeropuerto de Barcelona-El Prat, durante la temporada alta de regreso de turistas tras las vacaciones de verano, la policía catalana (Mossos d’Esquadra) ha reforzado las medidas de seguridad. El motivo son los numerosos casos de fraude cometidos por aparcacoches ilegales que ofrecen servicios de custodia de vehículos a precios muy por debajo del mercado.
Según la policía, en los alrededores del aeropuerto operan entre 25 y 30 empresas ilegales, lo que representa aproximadamente el 70% de todas las ofertas del sector. Estas compañías no cuentan con oficinas oficiales y trabajan directamente en la calle, captando clientes a la entrada de las terminales. Prometen guardar los coches a largo plazo por un precio varias veces inferior al de los operadores legales. Por ejemplo, si una semana estándar de estacionamiento cuesta unos 80 euros, las compañías ilegales ofrecen sus servicios por solo 20 euros.
Sin embargo, al regresar a Barcelona, muchos propietarios se enfrentan a sorpresas desagradables: encuentran sus coches dañados o con el kilometraje aumentado. En algunos casos, los vehículos se han utilizado para cometer delitos. Uno de los incidentes está relacionado con una mujer cuyo coche fue utilizado en un robo en Martorell, aunque ella se encontraba de vacaciones y había contratado los servicios de una de estas empresas. Posteriormente, la policía detuvo a dos hombres que conducían su coche. Por lo general, para estos fines se eligen vehículos de gama alta.
El primer gran operativo para identificar aparcacoches ilegales tuvo lugar el 30 de julio. Durante la operación se identificó a 25 personas y cuatro fueron detenidas bajo sospecha de infringir la legislación migratoria. La mayoría de los empleados de este tipo de empresas carecen de contrato laboral oficial y se encuentran en el país de forma irregular. La policía también inspeccionó ocho vehículos y en uno de ellos halló casi un centenar de juegos de llaves de diferentes coches. Se detectaron casos en los que los trabajadores no tenían carné de conducir.
La Inspección de Trabajo ha abierto ocho expedientes administrativos y ha impuesto multas de hasta 10.000 euros por cada trabajador ilegal. La policía tiene previsto realizar controles periódicos en la zona del aeropuerto para evitar la expansión de servicios ilegales. Los equipos operativos trabajarán en distintos horarios para dificultar la actividad de los estafadores y reducir los riesgos para los pasajeros.
Las autoridades resaltan que el problema de los aparcacoches ilegales se agudiza durante el retorno masivo de turistas, cuando el número de operaciones en el aeropuerto alcanza su máximo. La mayoría de las víctimas no denuncia ante la policía y las quejas que se reciben son en su mayoría de carácter administrativo, lo que dificulta la lucha contra este fenómeno.
La policía de Cataluña insta a los pasajeros a utilizar únicamente aparcamientos oficiales y a ser cautelosos al contratar servicios de cuidado de vehículos, para evitar consecuencias desagradables y no ser víctimas de fraudes.












