
El lunes, representantes del sector agrario de Andalucía fueron convocados a una reunión de emergencia para abordar la situación relacionada con la peste porcina africana. El motivo fue un hallazgo inesperado: a finales de noviembre se encontraron dos jabalíes muertos con diagnóstico confirmado en la zona de Bellaterra, en la provincia de Barcelona. Son los primeros casos detectados en España desde 1994.
El Ministerio de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de Andalucía ha instado a todos los involucrados en la cría de cerdos y jabalíes, así como en el transporte de animales, a reforzar de inmediato las medidas de bioseguridad. Se destaca la importancia de notificar sin demora cualquier caso sospechoso de enfermedad o muerte animal a los servicios oficiales de las comunidades autónomas.
El primer brote en décadas
El brote de peste porcina africana (PPA) ha supuesto un fuerte impacto para el sector agrario español. La enfermedad no representa riesgo para las personas, pero causa graves daños a la ganadería. El brote fue confirmado por un laboratorio en Madrid, y la información sobre los animales afectados fue proporcionada por los servicios veterinarios de Cataluña.
Según la clasificación europea, la peste porcina africana es una enfermedad de categoría A. Esto implica que los países de la Unión Europea están obligados a adoptar de inmediato estrictas medidas para localizar y erradicar los focos de infección. En España ya se han iniciado investigaciones para determinar cómo llegó el virus a los jabalíes en Cataluña.
Propagación en Europa
La peste porcina africana lleva varios años siendo un grave problema para los países europeos. Desde 2014, el virus se ha extendido por los países bálticos y Polonia, tras ingresar desde Rusia. Actualmente, la enfermedad afecta tanto a jabalíes como a cerdos domésticos en 13 países, entre ellos Italia, Alemania, Polonia, Estonia, Letonia, Lituania, Eslovaquia, Chequia, Hungría, Grecia, Rumanía, Bulgaria y Croacia.
A pesar de la difícil situación, algunos países han logrado avances en el control del virus. Bélgica, Suecia y Chequia han declarado la erradicación exitosa de los brotes tras la implementación de severas medidas restrictivas y un control absoluto de la población de jabalíes. En España, sin embargo, el virus ha sido detectado tras un largo período de ausencia, lo que genera preocupación entre los especialistas.
Medidas de respuesta
Tras el hallazgo de animales muertos en las inmediaciones del campus de la Universidad Autónoma de Barcelona (Universidad Autónoma de Barcelona), se activaron inmediatamente los protocolos de actuación. Las autoridades delimitaron una zona infectada donde está prohibida la caza para evitar la migración de jabalíes hacia áreas seguras. Asimismo, se impusieron restricciones a cualquier actividad no esencial en la zona.
Como parte de la lucha contra la propagación de la infección, se está llevando a cabo la búsqueda activa y retirada de cadáveres de jabalíes bajo la supervisión de los servicios veterinarios. Se han reforzado los controles y medidas de bioseguridad en las granjas porcinas, y se han organizado visitas oficiales de especialistas para monitorizar la situación en terreno.
Control y prevención
Las autoridades recuerdan que la peste porcina africana no se transmite a los humanos, ni por contacto con animales ni a través de productos derivados del cerdo. Sin embargo, las consecuencias para la ganadería pueden ser catastróficas: la enfermedad se propaga rápidamente y provoca una gran mortalidad entre los animales.
Se insta a los ganaderos y transportistas de animales a extremar las precauciones, desinfectar regularmente los vehículos y equipos, y notificar de inmediato a los servicios veterinarios ante cualquier sospecha de enfermedad. En los próximos días, se prevé realizar nuevas sesiones informativas y controles en todas las principales explotaciones porcinas de la región.











