
En la Comunidad Valenciana se pone en marcha una nueva ola de ayudas financieras para las familias que se encuentran en situación de dificultad tras las devastadoras inundaciones que afectaron a la región a finales de octubre del año pasado. El gobierno regional ha decidido destinar 35 millones de euros a este fin, lo que supone un aumento significativo en el volumen total de ayudas ya entregadas anteriormente.
En esta ocasión, las autoridades ponen el foco no solo en quienes sufrieron directamente el impacto de la catástrofe, sino también en los residentes de los municipios que estuvieron en la zona afectada. Entre los beneficiarios se encuentran familias numerosas, monoparentales y aquellas que crían a menores con necesidades especiales. Para estos colectivos se han previsto ayudas específicas, que permitirán compensar parte de las pérdidas sufridas y facilitar la recuperación tras el desastre.
Se ha prestado especial atención a los inquilinos de viviendas: el programa de apoyo al alquiler se ha prorrogado hasta 2026 y el presupuesto se ha incrementado en 15 millones de euros adicionales a los ya asignados. Esto permitirá a los actuales beneficiarios continuar recibiendo ayudas un año más, y dará la posibilidad a nuevos solicitantes de presentar su documentación para acceder al programa. Además, las autoridades han establecido pagos directos para las familias que acogen menores, con ayudas que pueden alcanzar hasta los 6.000 euros, dependiendo del número de niños en la familia.
Tampoco se ha dejado de lado a las familias con niños con necesidades especiales. Más de 375 hogares recibirán una ayuda adicional de 2.000 euros. Además, las familias numerosas y monoparentales afectadas recibirán un pago extra de 1.000 euros, sin necesidad de presentar documentación adicional.
El gobierno regional destaca que estas medidas son solo una parte del amplio trabajo de recuperación económica y social tras el desastre natural. Las autoridades señalan que actúan con anticipación, sin esperar decisiones del gobierno central, y que tienen la intención de mantener el apoyo a los afectados a pesar de la difícil situación financiera en la región.












