
En Valencia arranca un innovador proyecto urbano: el ayuntamiento y la Asociación de Vendedores de Prensa han decidido dar nueva vida a los quioscos de periódicos cerrados. Ahora, estos pequeños pabellones no solo serán puntos de venta de prensa, sino que aspiran a convertirse en verdaderos centros de encuentro para los vecinos. Las autoridades confían en que esta medida no solo permitirá recuperar el comercio callejero, sino también ofrecer apoyo a quienes más lo necesitan laboralmente.
Según Juan Giner, responsable de planificación urbana, la iniciativa busca dar una oportunidad a personas con discapacidad y a mayores de 55 años. Actualmente, en la ciudad permanecen sin actividad 20 de los 75 quioscos —casi un tercio—. Esto supone no solo una pérdida para el entorno urbano, sino también una oportunidad desaprovechada de empleo y de dinamización de las calles.
Nuevas funciones
Se prevé que, tras su reapertura, los quioscos asuman muchas más funciones que antes. Además de vender prensa, podrán acoger actividades culturales, reuniones vecinales, talleres y hasta prestar algunos servicios municipales. Esta estrategia, según las autoridades locales, ayudará a reforzar los vínculos entre los vecinos y hacer que los barrios sean más dinámicos.
En los últimos años, los quioscos de prensa en Valencia, al igual que en toda España, se han visto afectados por la digitalización y el cambio en los hábitos de los ciudadanos. Cada vez más personas leen las noticias en línea y los puntos tradicionales de venta de periódicos quedan vacíos. Como consecuencia, muchos quioscos se vieron obligados a cerrar y sus propietarios tuvieron que buscar nuevas formas de ganarse la vida. Ahora, la ciudad apuesta porque los quioscos sean no solo lugares para comprar prensa, sino también puntos de acceso a la vida urbana para todo tipo de personas.
Misión social
El proyecto pone especial énfasis en su dimensión social. Las autoridades subrayan que los quioscos serán espacios donde podrán trabajar personas con discapacidad, así como quienes, por edad o por otras razones, han quedado al margen del mercado laboral. Para muchos, será una oportunidad de volver a la vida activa y sentirse útiles. Como parte del acuerdo entre el Ayuntamiento y la Asociación de Vendedores de Prensa, se ofrecerán programas de apoyo y formación para los nuevos empleados.
Los funcionarios municipales destacan que los quioscos siempre han sido no solo puntos de venta, sino también lugares donde se intercambian noticias, se conversa con los vecinos y se conoce lo que ocurre en el barrio. Recuperar esta tradición, según ellos, contribuirá a que la ciudad sea más acogedora y abierta para todos.
Economía y entorno urbano
La recuperación de los quioscos también representa una apuesta por el desarrollo del pequeño comercio y la economía local. El Ayuntamiento confía en que estos nuevos quioscos sean un apoyo para los emprendedores del barrio y sirvan para revitalizar la venta ambulante. En un contexto donde muchas tiendas y servicios se trasladan al entorno digital, estos puntos presenciales resultan especialmente clave para mantener la vida en las calles.
Además, las autoridades consideran que los quioscos pueden convertirse en una especie de referencia para vecinos y visitantes, un lugar donde siempre es posible obtener información actualizada, comprar el periódico o simplemente conversar. Esto es especialmente relevante para las personas mayores y quienes no utilizan internet. Para ellos, el quiosco no solo es una fuente de noticias, sino también un punto de apoyo en un mundo que cambia rápidamente.
Política y sociedad
El proyecto ha recibido el respaldo de la mayoría de las fuerzas políticas locales. Incluso la oposición reconoce que la propuesta puede ser beneficiosa si se ejecuta con responsabilidad. Sin embargo, algunos representantes socialistas reclaman mayor concreción y transparencia: consideran esencial que la iniciativa no se quede solo en papel y llegue realmente a quienes viven en los barrios.
En el marco del lanzamiento del proyecto, las autoridades municipales también rindieron homenaje al exalcalde Ricard Pérez Casado, fallecido esta semana. Se prevé dar su nombre a una calle o plaza de València en su honor. La medida fue apoyada por todos los grupos políticos, convirtiéndose en uno de los pocos gestos de unidad en la política local.
El futuro de los quioscos
En los próximos días, el Ayuntamiento y la Asociación de Vendedores de Prensa comenzarán a ejecutar el acuerdo, definiendo los pasos concretos para la apertura de los quioscos y la contratación de personal. Las autoridades aseguran que cada barrio contará con un centro único, que trabajará en beneficio de los vecinos y fortalecerá la identidad urbana.
Valencia apuesta por recuperar la vida en la calle, donde los quioscos dejan de ser simples puntos de venta para convertirse en espacios de encuentro, diálogo y apoyo. Este modelo podría servir de ejemplo para otras ciudades que buscan revitalizar su infraestructura urbana y darle un nuevo sentido.












