
El domingo en Cataluña estuvo marcado por severas lluvias que paralizaron el tráfico en las principales vías de comunicación de la región. Se registraron desprendimientos de tierra y caídas de árboles en distintas zonas, lo que obligó a los servicios de emergencia a cortar varias carreteras y suspender parte de las líneas ferroviarias.
La situación fue especialmente complicada en la zona de Montserrat, donde un gran desprendimiento de tierra bloqueó el trayecto del funicular. Como resultado, 27 personas quedaron atrapadas en la estación superior. Los equipos de rescate decidieron evacuarlas, aunque algunas podían haber descendido por sus propios medios, pero la lluvia persistente implicaba demasiado riesgo. Para la evacuación se movilizaron cinco dotaciones de bomberos, además de personal de la compañía ferroviaria y de protección civil. Se declaró el nivel de alerta para los servicios de transporte en toda la región.
En el municipio de Marganell, situado al pie de la montaña, fue necesario cortar las carreteras locales BP-1103 y BP-1121 debido a desprendimientos del terreno. Para entonces, en Montserrat habían caído más de 100 litros de lluvia por metro cuadrado. En Terrassa también se cerró la vía B-122, y el tráfico en el tramo C-58 se suspendió por inundaciones. Se recomienda a los conductores extremar la precaución, especialmente en el tramo AP-7 entre Castellbisbal y Castellví de Rosanes, donde la visibilidad es prácticamente nula.
El tráfico ferroviario también resultó ser vulnerable. En la línea R5, entre Monistrol de Montserrat y Castellbell i el Vilar, un árbol cayó sobre la catenaria y otro impactó contra un vagón. Los pasajeros del tren tuvieron que ser evacuados, para lo cual se movilizaron seis dotaciones de bomberos. En otras rutas, como R2-sur, R-14, R-15, R-16 y R-17, la circulación de trenes se ralentizó o pasó a operar en vía única debido a obstáculos en las vías. Como consecuencia, el tiempo de viaje se incrementó en media hora o más, algo que afectó especialmente a los pasajeros de los trayectos Barcelona – Lleida y Barcelona – Flix.
Las anomalías meteorológicas también afectaron el tráfico aéreo. En los aeropuertos de Barcelona, Palma y Menorca se registraron incidencias, y se recomienda a los pasajeros comprobar el estado de sus vuelos con antelación para evitar sorpresas desagradables. Las autoridades siguen vigilando la evolución de la situación y llaman a los residentes de la región a extremar la precaución en las carreteras y al planificar sus desplazamientos.












