
Este año, el premio internacional Nature inFocus volvió a reunir miles de obras de fotógrafos que capturaron momentos sorprendentes de la vida animal y la naturaleza. El jurado eligió a los ganadores en varias categorías, cada una reflejando diferentes facetas del mundo salvaje.
En la categoría dedicada a la conservación ambiental, el primer lugar fue para una imagen que muestra a un lobo ártico en un tenso encuentro con una manada de bueyes almizcleros. Esta foto no solo impacta por su dramatismo, sino que también nos recuerda la fragilidad de los ecosistemas.
En la nominación que evalúa el comportamiento animal, el jurado destacó la fotografía de un chimpancé descansando en una pose relajada. El segundo lugar fue para el autor que logró captar un raro momento de la vida salvaje, permitiendo a los espectadores ver especies conocidas desde una nueva perspectiva.
La categoría de retrato sorprendió con imágenes expresivas: la fotografía ganadora mostró a un leopardo posando ante un fondo de desechos. Este contraste resalta el impacto humano en la naturaleza y invita a reflexionar sobre el futuro de los animales en un mundo cambiante.
En la sección dedicada a la convivencia entre el ser humano y la naturaleza, el jurado destacó trabajos donde la armonía y el conflicto entre especies son el tema central. Aquí se observa, por ejemplo, cómo los flamencos se alimentan cerca de asentamientos humanos, además de otros ejemplos de interacción entre personas y animales.
Se prestó especial atención a las fotografías tomadas por jóvenes autores. En esta categoría ganó una imagen en la que un fotógrafo joven logró transmitir la dinámica y las emociones de la vida salvaje. El segundo lugar fue para una obra destacada por su perspectiva fresca y su enfoque original del tema.
En la categoría «Animales en su hábitat natural» resultó ganadora una imagen que muestra un momento poco común en la vida de representantes de la fauna en su entorno habitual. El segundo lugar fue para una fotografía que revela detalles de la vida cotidiana de los animales, que normalmente pasan desapercibidos.
La categoría creativa sorprendió con ángulos inusuales y experimentos con el color y la luz. Aquí, los autores buscaron no solo mostrar la belleza de la naturaleza, sino también transmitir su propia visión del mundo a través del objetivo de la cámara.
El premio Nature inFocus 2025 volvió a demostrar que la fotografía no solo puede inspirar asombro, sino también llamar la atención sobre importantes cuestiones ecológicas. Las obras ganadoras invitan a reflexionar sobre el papel del ser humano en la conservación de la naturaleza y el valor de cada instante vivido en armonía con el entorno salvaje.












