
En Galicia continúan las tensiones en torno a la sección regional del Partido Socialista Obrero Español (PSdeG). Tras una serie de graves acusaciones de acoso sexual y laboral contra altos cargos del partido, el líder de los socialistas, José Ramón Gómez Besteiro, lanzó una contundente declaración. Subrayó que lo ocurrido no refleja debilidad de la organización, sino, por el contrario, demuestra su compromiso con los principios y su capacidad de responder a los desafíos.
En las últimas semanas, la atención pública se ha centrado en dos casos de alto perfil. En Lugo, el expresidente de la Diputación Provincial, José Tomé, se vio envuelto en un escándalo tras ser acusado de acoso sexual. En Barbadás (Ourense), el alcalde Xosé Carlos Valcárcel fue denunciado por acoso laboral. Ambos políticos siguen en sus cargos a pesar de la presión y las demandas de dimisión.
Reacción del partido
Besteiro, al dirigirse a la militancia en Santiago de Compostela, dejó claro que el PSdeG no piensa pasar por alto este tipo de incidentes. Calificó de inaceptable cualquier conducta contraria a los valores del partido y prometió que se actuará con firmeza ante cualquier caso de incongruencia. Según sus palabras, el partido actúa con rapidez y decisión, sin dejarse influir ni por la presión social ni por el ruido mediático.
También señaló que el partido cuenta con un canal interno para presentar denuncias, el cual garantiza la confidencialidad de los denunciantes. Sin embargo, Besteiro advirtió que cualquier intento de utilizar esta herramienta con fines egoístas será duramente condenado. Según él, el abuso de este sistema perjudica no solo a las víctimas, sino también a la propia idea de la defensa de los derechos de las mujeres.
Tensiones internas
Dentro del PSdeG, los desacuerdos persisten. Más de quinientos militantes critican abiertamente la gestión de la dirección, a la que acusan de falta de transparencia y coherencia. Algunos socialistas exigen la dimisión inmediata de los implicados en los escándalos, mientras otros apelan al respeto de la presunción de inocencia. En este contexto, Besteiro recalca que la decisión de renunciar al acta es personal, aunque el partido tiene derecho a exigir responsabilidad.
Resulta llamativo que el propio Besteiro haya evitado comentar casos concretos relacionados con denuncias de acoso laboral contra la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey. Estas quejas se analizan a nivel federal y la dirección regional prefiere no intervenir en el proceso.
Agenda feminista
El líder de los socialistas gallegos insiste una y otra vez: el feminismo forma parte del ADN del partido. Sostiene que cualquier acusación debe ser tratada con el máximo respeto hacia las presuntas víctimas. Según él, el PSdeG no permitirá silencio, inacción ni intentos de desacreditar a las afectadas. Besteiro recalca que todas las víctimas merecen el mismo trato, independientemente del estatus del acusado.
Al mismo tiempo, advierte a sus compañeros de partido que no saquen los conflictos internos a la luz pública. En su opinión, estas disputas solo benefician a los rivales políticos, quienes no se apresuran a abordar sus propios escándalos.
Posición pública
Besteiro cerró su intervención reafirmando su total compromiso personal con los valores feministas. Dejó claro que el partido no piensa apartarse de sus principios, aunque esto genere discrepancias internas. El respeto, la dignidad y la defensa de los derechos de las mujeres siguen siendo prioritarios para el PSdeG, pese a la presión y las críticas.
La situación en la sección gallega de los socialistas sigue siendo tensa. Los debates internos, acusaciones y demandas de cambio no cesan. Sin embargo, la dirección del partido muestra voluntad de diálogo abierto y no teme tomar decisiones impopulares. La duda es si esto será suficiente para restablecer la confianza y la unidad dentro del PSdeG.












