
En pleno corazón de Murcia, en Lorca, a finales de noviembre regresa el gran mercado medieval. Del 21 al 24, las calles y plazas históricas de la ciudad se llenarán de color, aromas de especias y música, transportando a vecinos y visitantes a una época donde convivían musulmanes, judíos y cristianos.
Estas jornadas coinciden con las Fiestas de San Clemente, todo un emblema de la ciudad. Este año, la organización ofrece más de un centenar de puestos donde encontrar artesanía, degustar platos tradicionales y ver a los artesanos trabajando en directo. El epicentro del evento abarca desde la Plaza de España hasta la calle Juan II y la Alameda de San Vicente.
Durante unos días, Lorca se transforma en un auténtico escenario vivo: artistas con trajes de época desfilan por las calles, se celebran espectáculos de fuego, shows acrobáticos y pasacalles con criaturas míticas. Para los más pequeños hay talleres de alfarería y herrería, atracciones y un minizoo con animales, mientras que los adultos disfrutan del ambiente festivo de un auténtico medievo.
Una inmersión en la historia y el patrimonio cultural
Entre los actos destacados está la apertura a todo el público de la iglesia de Santa María la Mayor, construida sobre la antigua mezquita principal. En el museo ciuFRONT se celebran exposiciones dedicadas al legado judío de la ciudad. Estos eventos refuerzan el papel único de Lorca como símbolo de convivencia pacífica entre culturas y religiones.
El sábado 22 de noviembre, la avenida Juan Carlos I acogerá un grandioso desfile histórico. Los participantes recrearán momentos clave del pasado de la ciudad, desde la dominación musulmana hasta la época cristiana. Al mismo tiempo, las calles se llenarán de espectáculos teatrales, números de danza y funciones de marionetas, mientras los talleres artesanales invitan a los visitantes a probar antiguos oficios.
Gran final de la fiesta: batalla por el castillo y sorpresa gastronómica
El festival culminará el domingo 23 de noviembre en el emblemático Castillo de Lorca. Allí se escenificará la conquista de la fortaleza y la firma de la capitulación de 1244, junto con un torneo de caballeros. Tras las recreaciones históricas, todos podrán disfrutar de una degustación de arroz tradicional, preparado en una acción benéfica a favor de la Cruz Roja.
Este año, se presta especial atención al 30º aniversario de la red Caminos de Sefarad, que une a ciudades con legado judío. Los organizadores subrayan que el festival no solo preserva la memoria histórica, sino que convierte a Lorca en un punto de referencia para turistas y amantes de la cultura. La ciudad vuelve a abrir sus puertas a todos los que deseen sentir el pulso de la historia y sumergirse en la atmósfera de una auténtica celebración medieval.












