
En Albacete, en la zona cercana al embalse de Cenajo, se celebraba una fiesta multitudinaria que de manera inesperada quedó amenazada por un brusco cambio meteorológico. Unas 3.000 personas, reunidas en un rave no autorizado, ahora deben tomar en cuenta la alerta por lluvias intensas y nevadas. La situación se complica porque los accesos al lugar ya han sido cortados y salir en coche es imposible.
La Guardia Civil no solo ha reforzado la vigilancia, sino que también ha formado un estrecho cerco alrededor de la zona donde continúa la fiesta. Las carreteras de acceso al Cenajo, especialmente el tramo de la AB-408, están prácticamente colapsadas por cientos de vehículos estacionados. Organizadores y asistentes han quedado atrapados en una situación peculiar: por un lado, el ambiente festivo; por otro, el riesgo de quedar aislados del exterior.
Operativo y control
En la zona operan unos 300 agentes de las fuerzas de seguridad. Su misión es no solo mantener el orden, sino también estar preparados para una evacuación de emergencia en caso de un empeoramiento repentino del clima. Según las previsiones, en las próximas horas se esperan fuertes precipitaciones en la región y las temperaturas podrían descender a cero grados. Esto supone un peligro real para todos los que permanecen en el lugar.
Se presta especial atención a la seguridad vial. Debido a la gran acumulación de vehículos en los márgenes de la carretera AB-408, el tráfico se ha vuelto imposible. Las autoridades advierten que, si comienza a nevar, la evacuación de las personas sería extremadamente complicada. Sin embargo, a pesar de las advertencias, la mayoría de los asistentes aún no se apresura a abandonar el lugar: el ambiente festivo prevalece sobre el sentido común.
Alcance internacional
Resulta curioso que esta vez haya numerosos extranjeros entre los asistentes. En Albacete se han reunido no solo españoles, sino también visitantes de Francia (Francia), Dinamarca (Dinamarca) y otros países. Muchos han llegado en furgonetas y autocaravanas con la intención de pasar aquí las vacaciones de Año Nuevo. Los primeros grupos comenzaron a llegar la tarde del 30 de diciembre y, para la mañana siguiente, el número de participantes ya superaba varios miles.
Ya en la primera noche se intentó dispersar a la multitud, pero los esfuerzos no tuvieron éxito. Tras una breve pausa, algunos asistentes intentaron trasladarse a la cercana aldea de Cordovilla (Cordovilla), aunque poco después todos regresaron al embalse. Ahora, todos ellos se encuentran en el epicentro de unos acontecimientos que podrían convertirse en una verdadera prueba de resistencia.
Amenaza meteorológica
Los meteorólogos mantienen la esperanza de un desenlace favorable. Según sus previsiones, en las próximas horas se esperan lluvias intensas y nieve en la zona de Cenajo. Esto no solo dificultará la situación de los asistentes al rave, sino que podría provocar situaciones de emergencia. Las autoridades ya han advertido que, si el tiempo empeora, la evacuación será sumamente difícil y la ayuda podría llegar con retraso.
Sin embargo, a pesar de todas las advertencias, el ambiente en el lugar sigue siendo tenso pero festivo. La música no se detiene, la gente continúa bailando como si no percibiera el peligro inminente. Pero, ¿vale la pena arriesgarse por unos días de diversión? Es una decisión que cada uno debe tomar por sí mismo.
Respuesta de las autoridades
La Guardia Civil no oculta su preocupación. El operativo de seguridad se mantiene activo las 24 horas y el control en carreteras y en el perímetro se refuerza aún más. Las autoridades instan a los participantes a estar preparados para cualquier escenario y a no ignorar las alertas meteorológicas.
La situación junto al embalse de Cenajo se ha convertido en un verdadero reto para todos: organizadores, asistentes y fuerzas de seguridad. El invierno español no perdona imprudencias y los eventos multitudinarios al aire libre siempre conllevan riesgos. Lo más importante ahora es evitar una tragedia y garantizar la seguridad de miles de personas que se encuentran en el epicentro del temporal.












