
Primeros pasos hacia un nuevo barrio
En la zona suroeste de Madrid ha comenzado uno de los proyectos urbanísticos más ambiciosos de los últimos años. La empresa estatal Sepes, dependiente del Ministerio de Vivienda, ha anunciado la adjudicación de un contrato para demoler varios edificios donde se levantará un futuro complejo residencial. Este paso allana el camino para la creación de un distrito moderno, en el que se prevé construir más de 10.700 viviendas a precios asequibles.
La empresa Construcciones Arribas Gozalo S.A. ha sido la adjudicataria del contrato para ejecutar las obras, por un importe de 1,45 millones de euros con impuestos incluidos. El encargo contempla no solo la demolición de los inmuebles, sino también la gestión y eliminación de los residuos generados. En el área, que antes albergaba instalaciones militares, deberán derribarse 37 edificios vacíos, 10 puestos de vigilancia y otras tantas vallas que delimitan el perímetro interior del terreno.
Transformación de terrenos militares
La mayoría de las edificaciones a derribar fueron utilizadas por el ejército, aunque actualmente carecen de valor histórico o arquitectónico. Solo algunos inmuebles están protegidos como patrimonio, mientras que el resto hace tiempo que perdió su función. En total, en la zona de Campamento existen 57 construcciones diferentes, la mayoría de las cuales no están en uso.
La realización de los trabajos de demolición permitirá dar paso a la siguiente etapa: la remodelación integral del territorio. El proyecto de desarrollo de infraestructuras fue aprobado en febrero de este año, junto con los principales estatutos y el reglamento de la futura asociación de propietarios. Entre los documentos clave se encuentra el acuerdo para soterrar la autopista A-5, lo que debería mejorar significativamente la accesibilidad del nuevo distrito.
La ciudad del futuro: vivienda, ecología y espacios públicos
Se prevé que la construcción del nuevo complejo residencial será el mayor programa de renovación urbana en España. En un área de más de 211 hectáreas, no solo se edificarán viviendas, sino también modernos espacios públicos, parques, zonas de esparcimiento e instalaciones sociales. Solo una cuarta parte del terreno se destinará a viviendas, mientras que el resto estará dedicado al uso ciudadano, incluyendo zonas verdes, instituciones educativas y centros culturales.
Se presta especial atención a la ecología y el desarrollo sostenible. El proyecto incluye medidas para el uso de energías renovables, la reducción de emisiones de CO₂ y el desarrollo de rutas de transporte que prioricen a peatones y ciclistas. Este enfoque busca garantizar no solo el confort, sino también una alta calidad de vida para los futuros habitantes del distrito.
Se espera que, tras finalizar todos los trámites y aprobar la documentación definitiva, las obras comiencen en breve. El nuevo barrio promete convertirse en un ejemplo de planificación urbana moderna y en uno de los lugares más atractivos para vivir en Madrid.












