
En Madrid, han vuelto a cambiar las normas para los propietarios de coches antiguos. El Ayuntamiento ha decidido prorrogar hasta el 31 de diciembre de 2026 la exención que permite a los vehículos sin distintivo ambiental, registrados en la capital, circular libremente por las calles. Esta decisión se tomó tras analizar el impacto de estos automóviles en el entorno urbano y en el tráfico.
Según las estimaciones del municipio, se trata de unos 14.000 a 15.000 vehículos que podrán seguir circulando por Madrid sin restricciones a pesar de no tener la etiqueta ambiental. Las autoridades aseguran que estos coches prácticamente no afectan a la calidad del aire ni generan problemas adicionales de tráfico. En la ciudad se registran diariamente alrededor de 4,8 millones de entradas, y la proporción de estos autos en el tráfico total es mínima.
Motivos de la decisión
En una rueda de prensa tras la reunión del gobierno municipal, el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, recalcó que la prórroga responde a la necesidad de tener en cuenta no solo aspectos medioambientales, sino también sociales. Según explicó, la nueva versión de la normativa de circulación en Madrid busca evitar molestias graves para los vecinos, manteniendo el equilibrio entre la protección del medio ambiente y las necesidades cotidianas de la ciudadanía.
Las autoridades también recordaron que continúan otorgando subvenciones para la renovación del parque automotor. El monto de la ayuda ya alcanza los 111 millones de euros, destinados a reemplazar vehículos antiguos por modelos más modernos y ecológicos. Según la administración, este enfoque favorece una reducción natural del número de coches contaminantes sin la necesidad de prohibiciones estrictas.
Antecedentes de las restricciones
El sistema de restricciones para la entrada de vehículos sin etiqueta ambiental en Madrid está en vigor desde 2022, pero su implementación es progresiva. Actualmente, los coches no registrados en la capital y sin distintivo ecológico son sancionados con una multa de 200 euros si intentan acceder a la ciudad. Para los residentes locales seguía existiendo una moratoria, que ahora se ha ampliado por un año más.
Inicialmente, se preveía que a partir del 1 de enero de 2024 todo el territorio de Madrid sería zona de acceso restringido para estos vehículos, aunque en la práctica primero se estableció un periodo de avisos sin sanciones. Desde enero de 2025, las restricciones debían aplicarse en su totalidad, pero para los vehículos matriculados en la ciudad se hizo una excepción, permitiéndoles circular hasta finales de 2025. Ahora, este plazo se ha ampliado un año más.
Cabe destacar que, incluso con la prórroga, la prohibición de acceso para vehículos sin etiqueta ambiental se mantiene en las zonas especialmente protegidas: los distritos de Madrid Central y Plaza Elíptica. Allí, la circulación de estos vehículos está prohibida para todos, independientemente de su lugar de matriculación.
Reacciones y críticas
La decisión de las autoridades municipales ha generado duras críticas por parte de la oposición. Representantes del partido Más Madrid calificaron la prórroga de un retroceso en la lucha por un aire limpio. Según ellos, el gobierno del alcalde José Luis Martínez-Almeida ignora los problemas medioambientales y cede ante los intereses de un pequeño grupo de automovilistas.
La oposición sostiene que permitir la libre circulación al 0,05% de la población perjudica la salud de todos los habitantes de la ciudad. Además, señalan la falta de atención al problema de la contaminación por ozono, que sigue siendo relevante para Madrid.
Las autoridades, por su parte, insisten en que la medida no empeorará la situación ambiental y que una transición gradual hacia normas más estrictas evitará cambios bruscos para los ciudadanos. No obstante, el debate sobre el equilibrio entre los intereses de los automovilistas y la necesidad de mejorar la calidad del aire en la capital continúa.












