
Las autoridades de la Comunidad de Madrid han decidido no crear un registro especial de personal sanitario que, por convicciones personales, no esté dispuesto a realizar abortos. Esta decisión responde a la exigencia del Gobierno central, que anteriormente dio un mes para la elaboración de estos listados en varias regiones, incluidas Madrid, Aragón y Baleares.
La administración regional ha afirmado que no tiene intención de identificar ni etiquetar a pacientes ni a médicos relacionados con el procedimiento de interrupción del embarazo. Según representantes del gobierno madrileño, este tipo de listados podría vulnerar los derechos tanto de las mujeres como de los profesionales sanitarios, así como poner en riesgo el principio de anonimato y la libertad de elección.
En lugar de acatar la orden del Ministerio de Sanidad, los responsables madrileños han decidido trasladar la resolución de este asunto a los tribunales. Consideran que solo un juez puede determinar si dichos registros se ajustan a la Constitución y no vulneran el derecho de los ciudadanos a la libertad de conciencia.
Las autoridades regionales subrayan que apoyan la legalidad y la seguridad del procedimiento, pero se oponen a cualquier tipo de presión sobre quienes participan en él, tanto mujeres como médicos. En su opinión, el Estado no debe interferir en las convicciones personales del personal sanitario y la protección de derechos y libertades está garantizada por la ley fundamental del país.
El plazo establecido por el gobierno central para crear el registro ha expirado. Ahora, la evolución de la situación dependerá de las decisiones judiciales. Si los tribunales obligan a Madrid a cumplir con este requisito, la región tendrá que replantear su postura. De lo contrario, el tema podría sentar un precedente para otras comunidades autónomas donde también existen discrepancias sobre la aplicación de la ley del aborto.
Por ahora, en Madrid se mantiene el sistema anterior: los médicos pueden negarse a realizar el procedimiento por convicciones personales sin temor a aparecer en ningún registro. Por su parte, según aseguran las autoridades, las mujeres no se enfrentarán a restricciones en el acceso a la atención médica.












