
En pleno centro de Madrid, entre la estación de metro Ópera y la plaza Puerta del Sol, una veintena de hoteles orientados a huéspedes exigentes se alinean en un corto tramo de calle. Recientemente, comenzó la construcción de otro hotel de lujo en la zona, pero las obras se detuvieron por una tragedia: un derrumbe del edificio causó la muerte de cuatro personas. A pesar de ello, la ciudad no frena su impulso en la carrera por atraer turistas adinerados y se transforma de centro de negocios en un imán para los amantes del lujo.
Actualmente, en la capital de España funcionan más de ochocientos hoteles, y unos cuarenta de ellos pertenecen a la categoría de lujo. En los próximos tres años está prevista la apertura de otros veinte nuevos establecimientos, la mayoría de cuatro o cinco estrellas. El precio medio por noche en estos lugares ya alcanza los mil euros, y sigue en aumento.
Madrid está reestructurando activamente su industria turística, enfocándose en el segmento premium. Sin embargo, no todos los residentes y expertos ven con buenos ojos estos cambios. Consideran que la ciudad se divide en dos: una parte dirigida a los viajeros europeos que buscan opciones económicas, y otra pensada para los turistas acomodados de otros continentes. El interés, particularmente de visitantes de China e India, ha atraído a grandes cadenas hoteleras internacionales a la capital.
La aparición de nuevos hoteles cinco estrellas ha impulsado el desarrollo de una infraestructura de lujo. En los últimos años, Madrid ha acogido la apertura de establecimientos emblemáticos como The Madrid Edition, Thompson Madrid, JW Marriott Madrid y Hotel Montera Curio Collection. En un futuro próximo se prevé la inauguración de varios proyectos ambiciosos, entre ellos Umusic Hotel Reina Victoria, Nobu, Nômade, DoubleTree y Hotel Metrópolis.
En toda España, hasta 2028 está prevista la apertura de casi ochocientos nuevos hoteles, y Madrid lidera la lista de ciudades atractivas para huéspedes de alto poder adquisitivo. Según recientes clasificaciones, la capital española se ha convertido en la más deseada entre personas con patrimonios superiores a 30 millones de euros, siendo el principal flujo de turistas adinerados procedente de Asia.
Sin embargo, un desarrollo tan acelerado genera inquietud entre los residentes locales. La preocupación se acentúa especialmente en las zonas céntricas, donde el aumento de hoteles de lujo intensifica los procesos de gentrificación. Activistas insisten en la necesidad de regular y distribuir más equitativamente estas nuevas propuestas en la ciudad para evitar que el centro se convierta en un área exclusiva para turistas.
No obstante, las autoridades de Madrid siguen apostando por atraer inversiones y organizar grandes eventos, como la Fórmula 1. Funcionarios regionales destacan que la ciudad se ha vuelto atractiva para los negocios gracias a una política económica favorable, bajos impuestos y una infraestructura desarrollada.
Desde su apertura en 2020, el hotel Four Seasons se ha convertido en un símbolo de una nueva era para el turismo madrileño. Le siguieron el Ritz, Rosewood y otros referentes donde el precio de la habitación en temporada alta ya no difiere del de París. Al mismo tiempo, los hoteles buscan integrarse en la vida urbana, invitando no solo a visitantes, sino también a residentes locales, para crear una auténtica atmósfera de hospitalidad madrileña.
El año pasado, la región recibió a más de 13 millones de huéspedes, de los cuales más de la mitad fueron extranjeros. Se presta especial atención a la promoción de Madrid en los mercados de India, Filipinas, Hong Kong y Singapur. Al mismo tiempo, representantes del sector hotelero señalan que la competencia se intensifica y las cuestiones de sostenibilidad y búsqueda de personal cualificado pasan a primer plano.
Madrid aún no puede competir con París o Londres en glamour, pero avanza con firmeza hacia convertirse en uno de los principales destinos de turismo de lujo en Europa.











