
En el gobierno de Navarra se han producido importantes cambios en la plantilla: María Chivite ha decidido destituir a Pedro López, quien ocupaba el cargo de director de Obras Públicas desde 2019. La medida se debe a la polémica originada por el aumento del coste de las nuevas obras de los túneles de Belate y a un informe crítico elaborado por el servicio de control financiero interno de la región.
Las autoridades informaron que en breve se nombrará a un nuevo responsable del departamento. Todas las fuerzas políticas que apoyan al actual gabinete han sido notificadas de la decisión. Al mismo tiempo, el gobierno anunció una serie de cambios en la gestión del proyecto para aumentar la transparencia y la eficacia de los trabajos.
Reacción de las autoridades
Entre las primeras medidas está la renovación del equipo encargado de la dirección técnica y la supervisión de la obra. Ahora, el control quedará directamente en manos del servicio de auditoría interna dependiente del Departamento de Economía y Hacienda. Según el gobierno, estas acciones buscan minimizar el riesgo de que situaciones similares se repitan en el futuro.
El proyecto de duplicación de los túneles en la carretera N-121-A se adjudicó a un consorcio integrado por Acciona, Osés Construcción y Servinabar. Esta última empresa se vio envuelta en la polémica tras conocerse que el 45% de sus acciones pertenecían a Santos Cerdán. Actualmente, la adjudicación del contrato está siendo investigada por una comisión parlamentaria especial.
Cuestiones financieras
La auditoría interna del Gobierno de Navarra impuso una prohibición temporal para modificar las condiciones del contrato, que contemplaba un gasto adicional de 8,5 millones de euros. Ante esta situación, el Departamento de Desarrollo Territorial comenzó a diseñar nuevos mecanismos jurídicos para evitar la paralización de unas obras consideradas críticas para la seguridad de los ciudadanos y el cumplimiento de los estándares europeos.
Tras la salida de Servinabar del proyecto, en el consorcio permanecieron Acciona y Osés Construcción. Se les propuso continuar con los trabajos en condiciones normales, poniendo especial énfasis en cumplir con los requisitos de seguridad europeos exigidos para este tipo de infraestructuras. Los pagos se realizarán únicamente por las fases que superen los controles internos establecidos.
Dificultades técnicas
Los funcionarios argumentaron la necesidad de ajustar el presupuesto debido a las complicadas condiciones de ingeniería: características del terreno, gran presencia de aguas subterráneas y mayores requisitos para la obtención de permisos. Sin embargo, estos motivos no fueron aceptados por el departamento de control financiero, lo que contribuyó a las decisiones en materia de personal.
Los socios de la coalición, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, insistieron previamente en que el Gobierno asumiera la responsabilidad tras la publicación del informe de los auditores. La decisión de destituir al director se tomó prácticamente al día siguiente de la reunión de Chivite con sus aliados.












