
Deuda global: nuevos récords y reparto de fuerzas
En 2025, la deuda pública total de todos los países del mundo superó por primera vez los 110 billones de dólares. La mayor parte de esta suma se concentra en algunas de las economías más grandes, que siguen aumentando sus compromisos. Según expertos, los cinco países líderes acumulan cerca del 67% de toda la deuda global, mientras que el top ten representa ya el 81%.
EE.UU. y China: los protagonistas del mercado de deuda
Estados Unidos sigue siendo el líder absoluto en volumen de deuda pública, alcanzando en 2025 los 38,3 billones de dólares. China ocupa el segundo lugar con 18,7 billones. Juntas, estas dos naciones representan algo más de la mitad de todas las obligaciones estatales del planeta. Japón, Reino Unido y Francia también integran el grupo de los cinco mayores deudores, con una deuda combinada de 17,8 billones de dólares.
Dinámica de cambio: crecimiento de los compromisos de deuda
Durante el año, Estados Unidos incrementó su deuda en 2,9 billones de dólares, mientras que China la aumentó en 2,2 billones. Aunque los valores absolutos son distintos, el ritmo de crecimiento fue mayor en China: 13,6% frente al 8,4% de Estados Unidos. Japón, Reino Unido, Francia e Italia también registraron un aumento significativo de la deuda, impulsado por políticas presupuestarias en curso y cambios demográficos.
Economías europeas y España: posición en el ranking
Entre los diez países con mayor deuda pública también figuran Italia, India, Alemania, Canadá y Brasil. España ocupa la undécima posición, con una deuda de 1,9 billones de dólares. Le siguen México, Singapur, Corea del Sur y Australia. La mayoría de estos países presenta una elevada carga de deuda, tanto en cifras absolutas como en relación con su producto interior bruto.
Causas del aumento: medidas presupuestarias y envejecimiento de la población
Entre los principales factores que impulsan el crecimiento de los compromisos estatales se encuentran los amplios programas fiscales destinados a apoyar la economía y las tendencias demográficas asociadas al envejecimiento de la población. Estos fenómenos ejercen presión sobre los presupuestos de los países desarrollados, obligando a los gobiernos a recurrir a más financiación mediante endeudamiento.
Perspectivas: posibles consecuencias
Expertos advierten que un aumento continuado de la deuda pública podría afectar la estabilidad del sistema financiero mundial. Los analistas centran su atención en las acciones de las principales economías, de las que depende en gran medida la dinámica del mercado global de deuda soberana y la estabilidad de los tipos de cambio.












