
El miércoles, las calles de Barcelona se llenaron nuevamente de batas blancas: cientos de médicos de clínicas públicas y privadas de Cataluña salieron a protestar. Su principal objetivo es lograr el reconocimiento de sus particularidades profesionales y la firma de un acuerdo laboral específico que contemple las características propias de su trabajo. Según la policía local, una columna de unos 800 manifestantes partió desde la Facultad de Medicina de la Universitat de Barcelona y finalizó la marcha frente al edificio del Departament de Salut.
Las consignas de los manifestantes estaban dirigidas no solo a los responsables políticos, sino también a la ciudadanía en general. “Esta no es solo una lucha por nosotros, también lo es por los pacientes”, remarcó el secretario general del sindicato Metges de Catalunya, Xavier Lleonart. Según sus palabras, los médicos se ven obligados a trabajar al límite de sus capacidades, lo que repercute negativamente en la calidad de la atención médica.
Motivos del descontento
El principal motivo de la huelga ha sido el nuevo proyecto de Estatuto Básico del personal sanitario, que en opinión de los médicos no responde a sus necesidades reales. Los manifestantes exigen que las autoridades catalanas reconozcan su derecho a un acuerdo propio que refleje las particularidades del sistema sanitario local. La indignación aumentó especialmente tras las declaraciones de la consellera de Salut, Olga Pané, a quien los participantes acusan de ignorar los problemas del sector.
Los médicos insisten en que las condiciones laborales actuales provocan agotamiento y la salida masiva de jóvenes especialistas de las clínicas públicas. «Si no cambia nada, la juventud simplemente abandonará el sistema», afirmó Llonart. También señaló que los médicos resuelven más del 70% de los problemas de salud de la población, y que es imposible reemplazarlos por inteligencia artificial.
Alcance de la huelga
Ese día, personal sanitario de toda España se sumó a la protesta. En Cataluña, la huelga fue respaldada por el principal sindicato regional Metges de Catalunya, y a nivel nacional por la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM). Los médicos exigen no solo una revisión del estatuto, sino también la creación de una mesa de negociación específica para abordar las condiciones laborales y la organización de la atención sanitaria.
Según datos oficiales del Departamento de Salud, el 7,2% de los médicos del sistema SISCAT participaron en la huelga. Sin embargo, los sindicatos ofrecen otras cifras: en Barcelona se sumó el 58% de los médicos, en Girona un 40%, en Tarragona un 42% y en Lleida un 20%. En total, según los sindicatos, el 55% de los profesionales respaldaron la huelga, un 10% más que el día anterior.
Situación del sistema sanitario
Las protestas se desarrollan en un contexto de fuerte aumento de casos de gripe: en Cataluña se ha registrado un nivel récord de 418 casos por cada 100.000 habitantes. Esto ha incrementado aún más la presión sobre los médicos, que ya trabajan en condiciones de escasez de personal y sobrecarga. El problema es especialmente grave en la atención primaria, donde el 57% del personal secundó la huelga, frente al 29% en hospitales.
Los sindicatos acusan al Departamento de Salud de negarse a dialogar y regular cuestiones relacionadas con la jornada laboral y las guardias. “Las autoridades no podrán ignorar eternamente nuestras demandas”, afirmó Llonart. Subrayó que los médicos cuentan con suficientes recursos para hacerse oír.
Reivindicaciones y perspectivas
El personal sanitario insiste en la necesidad de cambios urgentes. Exigen no solo una mejora en las condiciones laborales, sino también garantías de seguridad para los pacientes. Consideran que solo un convenio específico permitirá contemplar todos los matices del trabajo médico en Cataluña y evitar la fuga continua de profesionales del sistema de salud.
Los médicos están convencidos de que, si la situación no cambia, la calidad de la atención sanitaria en la región solo empeorará. Están dispuestos a continuar con las protestas hasta que las autoridades inicien un diálogo constructivo y tomen medidas reales para mejorar las condiciones laborales.
Cabe señalar que Metges de Catalunya es el sindicato médico más grande de la región, que lleva años defendiendo los intereses del personal sanitario. La organización participa activamente en negociaciones con las autoridades y organiza protestas de forma regular. Sus representantes destacan que el objetivo principal no es solo proteger los derechos de los médicos, sino también garantizar una atención sanitaria de calidad para todos los habitantes de Cataluña.












