
En octubre, en el pequeño municipio de Sant Martí Sarroca, situado a solo una hora de Barcelona, el pasado volverá a cobrar vida. Durante dos días, sus calles y plazas se transformarán en el escenario de una feria medieval, donde los visitantes podrán disfrutar de productos artesanales, degustaciones y espectáculos que recrean la atmósfera de siglos pasados. Música, risas y el tintineo de campanas acompañarán a los asistentes en cada rincón.
La fiesta Sarroca Medieval celebrará su decimotercera edición los días 11 y 12 de octubre. El castillo antiguo y la iglesia románica serán el epicentro del evento, rodeados por un mercado de artesanos, degustaciones de vinos locales y delicias gastronómicas, así como espacios dedicados al ocio familiar. Malabaristas, músicos y caballeros llenarán las calles, y los niños contarán con actividades especialmente pensadas para ellos.
Un lugar destacado en el programa lo ocupan las visitas teatralizadas al castillo, donde los habitantes del municipio recrean escenas históricas de sus muros. Por 5 euros, los adultos podrán recorrer salones y torres, mientras que los menores de 10 años entran gratis. Las visitas se realizarán ambos días según el horario previsto, para que todos tengan oportunidad de viajar al pasado.
Este año, por primera vez, se prestará especial atención a la iglesia de Santa María, un ejemplo de arquitectura románica que guarda numerosos enigmas. Los guías explicarán los detalles de la construcción y su importancia en la vida de la comunidad a lo largo de los siglos. La visita tendrá un coste también de 5 euros y podrá realizarse en distintos horarios durante los dos días.
La entrada a los espectáculos callejeros y conciertos es gratuita, y el mercado funcionará de 11 de la mañana a 9 de la noche. Para mayor comodidad de los visitantes, se organizará un tren turístico que, por una tarifa simbólica, llevará a todos los interesados hasta el complejo histórico, aunque también se puede ir caminando.
Un dato curioso: el castillo de Sant Martí se puede alquilar para eventos, tanto en su totalidad como por salas individuales. Forma parte de un gran conjunto histórico que incluye un castillo del siglo X y una iglesia del siglo XII, ambos reconocidos como patrimonio nacional. El lugar conserva huellas de antiguos asentamientos, y vivió su apogeo en la Edad Media, cuando la fortaleza servía como punto defensivo. Tras su destrucción en el siglo XIX, la vida se trasladó al valle, pero aquí la memoria del pasado se guarda con esmero.
A comienzos del siglo XX, el arquitecto Josep Puig i Cadafalch llevó a cabo una importante restauración de la iglesia, marcando un hito en la historia del patrimonio catalán. Hoy, este conjunto se considera uno de los complejos medievales más interesantes de la región.
En el mercado se podrán degustar vinos y productos elaborados según antiguas recetas, además de adquirir piezas únicas de artesanía. Estos eventos apoyan a los artesanos locales y ofrecen la oportunidad de conocer tradiciones que rara vez se encuentran en la vida cotidiana.
Llegar a Sant Martí Sarroca es fácil: en coche por la autopista AP-7 hasta Vilafranca del Penedès, y luego unos 10 minutos más hasta el pueblo. En transporte público, se puede tomar el tren hasta Vilafranca y después un autobús hasta el destino final. La inmersión en la atmósfera medieval está garantizada para todos los que decidan pasar aquí el fin de semana.












