
La seguridad ferroviaria vuelve a estar en el centro de la atención nacional tras las recientes tragedias en las líneas Madrid-Sevilla y Rodalies. Los españoles exigen respuestas: quiénes son los responsables de los accidentes que costaron decenas de vidas y qué se hará para evitar catástrofes similares en el futuro. El Senado se ha convertido en escenario de intensos debates, donde el ministro de Transportes está bajo el escrutinio no solo de los políticos, sino también de la sociedad.
El Senado bajo la lupa
El jueves, el ministro de Transportes Óscar Puente compareció por primera vez ante los senadores tras las catástrofes en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). En las últimas semanas ya había ofrecido varias ruedas de prensa y concedido entrevistas, pero esta intervención fue decisiva: está en juego su reputación política y la confianza en el sistema ferroviario.
Dos accidentes trágicos dejaron 46 muertos y 164 heridos. Entre las víctimas mortales se encontraba un pasajero del Rodalies. Crece la desconfianza social hacia las versiones oficiales, mientras la preparación de las audiencias en el Senado se desarrolló en un clima de máxima reserva. El ministro dejó claro de antemano: si la investigación detecta negligencias, todos los implicados asumirán responsabilidades, sin importar su cargo. Sin embargo, la oposición ya reclama su dimisión, acusándolo de falta de control y errores de gestión.
Los detalles de la investigación
Se esperaba que el ministro presentara nuevas pruebas sobre las inspecciones en el tramo peligroso de la línea Madrid-Sevilla. Puente explicó en detalle lo ocurrido en Adamuz, donde en la tarde del 18 de junio descarriló un tren de alta velocidad Iryo. La cronología del incidente y las actuaciones de los centros de control de Adif y Renfe han generado numerosas preguntas: ¿por qué pasaron varios minutos entre el accidente y la comunicación con los servicios de emergencia? Las versiones oficiales difieren y las acciones de los centros de gestión han sido objeto de críticas.
Se ha puesto especial énfasis en los aspectos técnicos: la investigación se centra en la unión de los raíles, donde confluyen tramos instalados en 1989 y en 2023. Según una de las hipótesis, aquí pudo producirse una avería crítica. El ministro informó que en junio y enero se realizaron inspecciones con ultrasonido y fluidos especiales, pero no se detectaron defectos. Sin embargo, persisten las dudas sobre la calidad de los trabajos y la supervisión de las empresas contratadas.
Economía y responsabilidad
El debate sobre las inversiones en infraestructuras ha cobrado un nuevo impulso. Puente recordó el ambicioso plan de modernización de la línea, al que se han destinado 780 millones de euros. No obstante, la oposición utiliza estas declaraciones para criticar el proyecto, señalando las deficiencias en su ejecución. En concreto, en el subtramo Guadalmez-Córdoba (incluido Adamuz) no se renovó completamente el carril, sino únicamente los segmentos en las curvas, considerada la zona más vulnerable.
En el proyecto participaron más de diez empresas, entre ellas Arcelor Mittal (proveedor de rieles), Maquisaba (trabajos de soldadura), así como las grandes constructoras Ferrovial, OHLA, FCC y Azvi. El Ministerio subraya que todas las obras pasaron controles, sin embargo, la investigación sigue abierta y en ella colaboran la Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF).
Reacción social
Paralelamente al debate en el Senado, persiste en la sociedad la discusión sobre quién debe asumir la responsabilidad por las tragedias. Conductores y pasajeros siguen denunciando el estado de las vías y el insuficiente nivel de seguridad. El Ministerio promete acelerar la modernización de la línea Madrid-Barcelona para evitar que se repitan casos similares.
En vísperas de las audiencias, se publicó un nuevo real decreto de ayuda para las víctimas y las familias de los fallecidos en los accidentes de Adamuz y Gelida. No obstante, para muchos españoles esto no es suficiente: esperan no solo compensaciones, sino también cambios reales en el sistema de control y gestión del transporte ferroviario.











