
En Cataluña se ha desatado una nueva polémica en torno a las fiestas tradicionales con toros. El ayuntamiento de Sant Jaume d’Enveja (provincia de Tarragona) ha sido multado con 600 euros por incumplir la normativa durante el correbou, una celebración popular en la que un toro con los cuernos atados fue dirigido deliberadamente hacia un canal de agua. El incidente ocurrió en julio de 2025, durante las fiestas mayores de la localidad.
La decisión de imponer la sanción se ha dado a conocer en pleno periodo de festejos de correbou en la región de Terres de l’Ebre. En estas fechas, Cataluña acoge tradicionalmente eventos multitudinarios con toros, que generan intensos debates entre animalistas y defensores de las costumbres populares. Hace unos días, en la vecina localidad de Deltebre, un hombre resultó herido tras enfrentarse a un toro, lo que volvió a poner el foco sobre la seguridad en este tipo de fiestas.
La Asociación contra el Maltrato Animal (ACTYMA) presentó una denuncia ante las autoridades por las actuaciones de los organizadores del correbou en Sant Jaume d’Enveja. Según los activistas, el toro no solo fue atado por los cuernos, sino que además fue intencionadamente sacado del recorrido establecido, algo prohibido por la legislación vigente sobre fiestas tradicionales con toros. La ley especifica que solo se puede modificar el trayecto por una causa justificada, y que intentar “refrescar” al animal llevándolo al agua no es un motivo válido. Si el toro muestra signos de agotamiento, debe ser retirado del festejo de inmediato, subrayan los defensores de los animales.
Las autoridades de Cataluña confirmaron que revisaron la queja y concluyeron la investigación administrativa, declarando culpable al municipio por infringir las normas. La multa fue impuesta a la administración local responsable de la organización de la festividad.
La temporada de correbou comenzó este año marcada por la tensión entre defensores de las tradiciones y activistas por los derechos de los animales. Ya se han registrado incidentes en Sant Jaume d’Enveja: representantes de Animanaturalis informaron que sus voluntarios tuvieron que ser escoltados por la policía cuando intentaban grabar el evento. Según los activistas, los vecinos obstaculizaron la grabación y amenazaron a los miembros de las organizaciones protectoras de animales.
Las fiestas tradicionales con toros siguen siendo motivo de intensos debates en Cataluña. Por un lado, se consideran parte del patrimonio cultural de la región; por otro, reciben críticas de los defensores de los animales, que exigen un mayor control y la prohibición de este tipo de celebraciones. Las autoridades catalanas continúan atendiendo denuncias y vigilando el cumplimiento de la normativa para garantizar la seguridad tanto de los animales como de los participantes.
En las próximas semanas se prevé la celebración de nuevos correbou en la región, y los expertos no descartan que la polémica en torno a estos eventos continúe. La cuestión sobre la legitimidad de las tradiciones relacionadas con animales sigue siendo uno de los temas más debatidos en la sociedad catalana.












