
Este año, el Mobile World Congress (MWC) de Barcelona supuso una verdadera prueba para todo el sector tecnológico de España. La guerra en Irán y las interrupciones asociadas en el tráfico aéreo impactaron directamente en el número de visitantes y la organización del evento. Para los españoles, esta cita es importante no solo como la mayor exposición tecnológica, sino también como un termómetro de la resiliencia del país frente a crisis externas y su capacidad de respuesta ante desafíos globales.
Los organizadores del MWC anunciaron 105.000 inscritos, 4.000 menos que el año pasado. El descenso se explica por la cancelación masiva de vuelos que conectan con los principales hubs de Oriente Medio. Muchos delegados de Asia y los países del Golfo no lograron llegar a tiempo o ahora se ven obligados a buscar rutas alternativas para regresar a casa. Según informa El Pais, a pesar de estas dificultades, los organizadores consideran que la feria fue un éxito y destacan el alto nivel de las discusiones y de los acuerdos cerrados.
Problemas con los vuelos
La situación de los vuelos fue uno de los temas más comentados de la semana. Según el operador aeroportuario Aena, desde el sábado, cuando estalló el conflicto militar, de los 22 vuelos previstos entre Barcelona y los países del Golfo, solo se realizaron ocho. En los días siguientes, la situación empeoró: el domingo solo despegaron tres de los 27 vuelos programados y el lunes no salió ninguno de los veinte previstos. Esto provocó una notable disminución en la afluencia de visitantes el primer día del congreso, precisamente cuando suele registrarse la mayor actividad.
Durante la semana continuaron las cancelaciones: el martes solo se efectuaron dos de los 21 vuelos previstos, el miércoles solo dos de los 19, y el jueves se cancelaron diez de los 20. Muchos participantes se vieron obligados a cambiar de ruta, prolongar su estancia o buscar otras alternativas para regresar a casa. Los organizadores no revelan el número exacto de afectados, pero señalan que mantuvieron contacto con las aerolíneas e intentaron facilitar la situación a los invitados.
Logros y nuevas tendencias
Pese a las dificultades, el MWC mantuvo su posición como principal plataforma tecnológica de Europa. Este año asistieron a Barcelona representantes de 207 países y territorios, y el número de expositores alcanzó las 2.900 empresas. Más de 1.700 ponentes y líderes de opinión debatieron las cuestiones clave del sector: el desarrollo de la inteligencia artificial, la robótica, la ciberseguridad y la ética de las tecnologías digitales. Se prestó especial atención a la privacidad y la protección de datos, temas especialmente relevantes para el mercado europeo.
Los organizadores destacan que el 58 % de los asistentes ya no tiene una relación directa con la industria móvil, sino que representa una amplia gama de sectores tecnológicos. Entre los participantes, el 17 % ocupa puestos directivos (C-suite) y el 45 % son ejecutivos de nivel medio y alto. Las mujeres constituyeron el 27 % de todos los asistentes, lo que evidencia el persistente desequilibrio de género en el ámbito tecnológico.
Mirada hacia el futuro
El MWC 2026 fue el último evento celebrado en su actual sede: para 2027 está prevista la inauguración de un nuevo pabellón, el Hall 0, en Gran Via de L’Hospitalet de Llobregat. Esto permitirá aumentar la capacidad y ofrecer más opciones tanto a expositores como a visitantes. En el marco de la feria también tuvo lugar el foro 4YFN para startups, donde más de 1.000 jóvenes empresas presentaron sus proyectos, y la Talent Arena reunió a más de 25.000 participantes.
Este año se debatieron no solo innovaciones tecnológicas, sino también cuestiones de seguridad. Según informa El Pais, muchos delegados compartieron historias sobre las dificultades con los vuelos y la búsqueda de nuevas rutas. Algunos compararon la situación con incidentes recientes en aeropuertos, donde las incidencias obligaron a los pasajeros a cambiar sus planes. Por ejemplo, hace poco en Barcelona hubo un aterrizaje de emergencia debido a humo a bordo — puedes encontrar más detalles sobre este caso aquí.
En los últimos años, el MWC ha enfrentado numerosos desafíos: pandemia de COVID-19, restricciones de viaje e incluso conflictos armados. A pesar de ello, la feria sigue siendo un evento clave para la industria tecnológica global y aporta un importante impacto económico para Barcelona y toda España. En 2025 se espera ampliar aún más el programa y ofrecer nuevos formatos para los participantes. Encuentros como el MWC no solo sirven para presentar novedades, sino que se convierten en un espacio donde se debaten retos globales y se moldean nuevas tendencias para todo el sector.












