
En España continúa una notable disminución del nivel de agua en los embalses. Esta semana, el volumen total almacenado alcanzó los 35.789 hectómetros cúbicos, lo que representa el 63,9% de su capacidad máxima. En los últimos siete días, los embalses perdieron otros 1.007 hectómetros cúbicos, equivalente a una reducción de 1,8 puntos porcentuales.
La situación sigue siendo preocupante por undécima semana consecutiva: el nivel de agua sigue disminuyendo de forma constante y ninguno de los grandes sistemas hídricos del país ha registrado aumentos. La única excepción fueron las cuencas internas del País Vasco (País Vasco), donde el volumen de agua se mantuvo sin cambios.
La causa de esta disminución continua ha sido el prolongado periodo de calor que afecta a España desde principios de agosto. Durante este tiempo, las precipitaciones han sido prácticamente inexistentes, y la mayor cantidad de lluvia se registró en la provincia de Cuenca (Cuenca), con solo 3,6 litros por metro cuadrado.
A pesar de la reducción general de las reservas, la mayoría de los embalses del país aún mantienen niveles superiores al 50% de su capacidad máxima. Las excepciones son las cuencas de los ríos Guadalete-Barbate (Guadalete-Barbate), Guadalquivir (Guadalquivir) y Segura (Segura), donde los niveles de agua se sitúan en 46,6%, 48,8% y 27,5% respectivamente.
El mayor descenso semanal se registró en la cuenca del río Ebro (Ebro), con una bajada del 4%. También se observaron reducciones significativas en las cuencas de Tinto, Odiel y Piedras (Tinto, Odiel y Piedras) — 3,1%, Duero (Duero) — 3% y Cantábrico Oriental (Cantábrico Oriental) — 2,8%. En Galicia Costa (Galicia Costa) y Tajo (Tajo), la disminución alcanzó el 2,7% y el 1,7% respectivamente.
A pesar de la continua disminución, el volumen actual de agua en los embalses españoles supera en 4.725 hectómetros cúbicos las cifras del año pasado. Además, las reservas de agua son ahora 6.605 hectómetros cúbicos superiores al promedio registrado en los últimos diez años para esta época del año.
Los expertos señalan que la situación requiere un monitoreo constante, especialmente en el contexto de la persistente ola de calor y la ausencia de lluvias. Las autoridades llaman a un uso racional de los recursos hídricos para evitar posibles escaseces en el futuro.












