
En 2025, el Paseo de Recoletos en Madrid se convirtió en la calle más cara de España para comprar vivienda. El precio medio por metro cuadrado alcanzó los 19.000 euros, lo que permitió a esta avenida superar incluso a la conocida calle Serrano en la capital.
Según los últimos datos del mercado, entre las zonas más caras del país también se encuentran Nou Llevant y Portixol en Palma de Mallorca, donde el precio por metro cuadrado ronda los 16.000 euros. En Marbella, en la prestigiosa zona de Puente Romano en la Milla de Oro, la vivienda se vende a 15.000 euros el metro cuadrado. En Barcelona, en el Passeig de Gràcia, los precios ya superan los 10.000 euros por metro cuadrado.
Los expertos señalan que los precios elevados en estas zonas se mantienen gracias a varios factores. Entre ellos destacan la oferta limitada, el alto interés de compradores extranjeros y las características únicas de las propiedades. Como resultado, las ubicaciones exclusivas permanecen al margen de las tendencias generales del mercado y siguen atrayendo a inversores.
En el segmento de vivienda premium, los compradores buscan no solo metros cuadrados, sino también un estilo de vida especial que ofrece cada una de estas localizaciones. Aquí se valora no solo la ubicación, sino también la arquitectura, el nivel de servicios, la privacidad y la exclusividad. La demanda internacional sostiene los precios récord, y los inmuebles únicos se convierten en símbolos de estatus y atractivo para la inversión.
El estudio también revela que la brecha entre el valor de la vivienda en las zonas exclusivas y las áreas convencionales sigue ampliándose. En Madrid, por ejemplo, los precios oscilan desde 950 euros por metro cuadrado en barrios del sur como San Cristóbal de los Ángeles, hasta 19.000 euros en el Paseo de Recoletos. En Andalucía, la diferencia es aún mayor: desde 525 euros en Jerez de la Frontera hasta 15.000 euros en el núcleo del mercado inmobiliario de lujo de la Costa del Sol.
Esta dinámica confirma que el segmento premium del mercado no solo se mantiene sólido, sino que también amplía su distancia respecto a la vivienda convencional. Los expertos señalan que estas zonas se están consolidando como verdaderos refugios de estabilidad inversora y símbolos de exclusividad en el mercado inmobiliario de España.












