
Pedro Sánchez se pronunció por primera vez sobre el sonado caso de Paco Salazar, excolaborador de confianza y miembro de su círculo más cercano. Salazar se vio envuelto en un escándalo después de que, en junio de este año, salieran a la luz acusaciones de acoso por parte de varias mujeres. El presidente de España admitió que el partido cometió un grave error al no contactar a las víctimas durante medio año, a pesar de que dos de ellas presentaron denuncias oficiales a través de un canal especial.
Sánchez recalcó que asume personalmente la responsabilidad por este fallo. Explicó que, jurídicamente, el partido no podía acudir a la fiscalía, ya que las denuncias eran anónimas. Según él, solo las propias víctimas pueden iniciar una investigación, aunque ahora el PSOE pretende acelerar el proceso y brindar todo el apoyo necesario a las afectadas.
Reacción de la dirección
La vicepresidenta María Jesús Montero también reconoció que la situación fue «muy mal» gestionada y que el partido no acompañó adecuadamente a las víctimas. Esta declaración se produjo en medio de crecientes críticas a la dirección del PSOE por su lentitud y falta de transparencia en la respuesta a las acusaciones contra Salazar.
Sánchez señaló que, desde la salida de Salazar de La Moncloa, no mantiene ningún tipo de contacto con él. El presidente rechazó tajantemente cualquier insinuación de encubrimiento o intento de silenciar el caso, subrayando que solo se enteró de lo sucedido por la prensa.
Impacto en el partido
Es la primera vez que Sánchez aborda abiertamente con la prensa un tema tan delicado que afecta directamente a su reputación. Anteriormente, escándalos similares ya habían sacudido al partido cuando otros colaboradores de confianza del presidente estuvieron en el centro de la polémica. Sánchez no oculta que la situación le ha causado gran descontento y ha supuesto un serio golpe a la confianza en el partido.
Sin embargo, expresó su confianza en que la crisis actual podrá superarse. Según afirmó, el PSOE ya ha establecido contacto con las víctimas y ahora actúa con la máxima transparencia. Sánchez está convencido de que la mayoría de los aliados siguen apoyando al gobierno y no están interesados en elecciones anticipadas.
Contexto político
El presidente subrayó por separado que no se están llevando a cabo negociaciones con el partido Junts sobre este asunto, a pesar de los rumores. Añadió que existe una lista de cuestiones pendientes que el gobierno está intentando resolver en este momento para recuperar la confianza y fortalecer la coalición.
El escándalo en torno a Salazar ha vuelto a poner en entredicho los métodos de comunicación interna y gestión de crisis en el PSOE. El debate interno sobre cómo responder a este tipo de acusaciones continúa, mientras la atención pública sobre el tema no disminuye.
Pedro Sánchez es el actual presidente del Gobierno de España y líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Desde 2018 ocupa el cargo de primer ministro y ha enfrentado repetidas crisis políticas y escándalos dentro de su partido. Paco Salazar fue uno de sus colaboradores más cercanos hasta hace poco, cuando fue acusado de conducta inapropiada. Sánchez es conocido por su postura a favor de la transparencia y el apoyo a las víctimas, pero este caso ha supuesto una dura prueba para su reputación política.












