
La sociedad española vuelve a estar en el centro del debate sobre los límites de la responsabilidad periodística tras la entrega del V Premio Internacional Manuel Chaves Nogales. En un contexto donde la confianza en los medios se pone constantemente a prueba y las noticias falsas y manipulaciones forman parte del día a día, el valor de un periodismo honesto y profundo adquiere una relevancia especial. Por ello, los acontecimientos en torno a este galardón provocaron una intensa reacción tanto entre profesionales del sector como en la opinión pública.
El premio, creado por la Asociación de la Prensa de Sevilla con el apoyo de las autoridades locales, este año reconoció cinco trabajos que, según el jurado, no solo mantienen la fidelidad a los hechos, sino que también muestran una empatía poco común hacia los protagonistas de sus historias. Han destacado reportajes capaces no solo de informar, sino de hacer reflexionar sobre los aspectos complejos de la realidad actual. Sin embargo, no faltaron las críticas: algunos asistentes a la ceremonia denunciaron abiertamente los problemas derivados de la desinformación e instaron a las instituciones públicas a asumir una mayor responsabilidad.
Voces e historias
Entre los trabajos destacados figura «La libreta siria» (Agus Morales), donde a través del destino de ciudadanos sirios comunes se revela la tragedia de la caída del régimen de Bashar al-Ásad. El fotógrafo Matías Rodríguez presentó una serie de imágenes que documentan las secuelas de la devastadora inundación en Valencia, mientras que Sara Mosleh y David Cieira en el reportaje «El otro frente: Cisjordania» retrataron el conflicto por la tierra en Cisjordania desde la perspectiva de ambos lados. Un lugar especial ocupó el pódcast «Escoltas: la sombra que me protegía de ETA», donde por primera vez se escucharon las voces de quienes durante años prefirieron guardar silencio sobre sus vidas tras la desaparición de la organización terrorista.
Tampoco quedó fuera el tema del consumo: las periodistas Ana Carbajosa, Beatriz Lecumberri y Patricia R. Blanco, en el trabajo «¿A dónde va el pantalón que tiramos a un contenedor de ropa usada?», siguieron el recorrido de la ropa desechada y plantearon la cuestión del impacto de la industria de la moda en los países del sur global. Todas estas obras se unen no solo por su atención al detalle, sino también por el empeño en dar voz a quienes habitualmente quedan fuera de foco.
Crítica y desafíos
La ceremonia en el teatro Caixa Forum de Sevilla se convirtió en un espacio de debate sobre cuestiones delicadas. Se lanzaron llamados a combatir la normalización de la mentira y la manipulación, así como a reforzar los controles frente a la difusión de noticias falsas. El presidente de la Diputación de Sevilla, Javier Fernández de los Ríos, subrayó que, en un contexto de creciente complejidad social, solo el periodismo independiente y crítico es capaz de hacer frente a la desintegración social.
Al mismo tiempo, el presidente de la Asociación de la Prensa de Sevilla no ocultó su decepción por la existencia de medios que distorsionan deliberadamente los hechos en busca de sensacionalismo. Según sus palabras, son precisamente estas publicaciones las que destruyen la confianza y minan las bases del consenso social. En contraste, el premio Chaves Nogales se ha convertido en un símbolo del periodismo orientado a la búsqueda de la verdad y la defensa de la dignidad humana.
Memoria y reconocimiento
Un momento especial de la ceremonia estuvo dedicado al recuerdo de las víctimas de la tragedia ferroviaria de Adamuz. Entre los fallecidos se encontraban la fotoperiodista María Clauss, el reportero Óscar Toro y el maquinista Fernando Huerta. Sus nombres resonaron en la sala como recordatorio de los riesgos que afrontan los profesionales del sector y del precio que, a veces, se paga por la búsqueda de la verdad.
El nieto de Manuel Chaves Nogales, Anthony Jones, recordó a los presentes el principio fundamental que siempre caracterizó el trabajo de su abuelo: el periodismo no sólo debe informar, sino también invitar a la reflexión, no temer a los temas complejos y estar del lado de quienes pocas veces son escuchados. Según los organizadores, justamente esta perspectiva fue el principal criterio para seleccionar a los galardonados de este año.
Un reto para la profesión
La entrega del premio Chaves Nogales en 2026 se convirtió no solo en un evento profesional, sino en un motivo para un amplio debate sobre el futuro del periodismo en España. En un contexto en el que la sociedad se enfrenta cada vez más a intentos de manipulación y presión, los ejemplos de reportajes honestos y profundos adquieren un valor especial. No es de extrañar que la ceremonia haya generado tanta repercusión y se haya convertido en el punto de partida para nuevos debates sobre el papel de los medios de comunicación en la España actual.











