
Pilar Alegría, portavoz oficial del Gobierno de España, reconoció abiertamente que su reciente encuentro con el exfuncionario de la administración de Moncloa y miembro del PSOE, Francisco Salazar, fue un error. Esta reunión tuvo lugar después de que Salazar recibiera denuncias internas por acoso sexual presentadas por varias mujeres. La ministra subrayó que este contacto no debería haberse producido y expresó su pesar por lo sucedido.
A principios de noviembre, Alegría fue vista almorzando con Salazar en un restaurante del centro de Madrid. En ese momento, explicó que la cita tenía un carácter estrictamente personal y no abordó cuestiones profesionales. Sin embargo, a medida que se agravaba la situación en torno a las acusaciones contra Salazar, la posición de la ministra cambió. En una rueda de prensa tras el Consejo de Ministros en Moncloa, declaró que aceptó la reunión a iniciativa de Salazar, pero que ahora la considera un grave error.
Reacción y emociones
Alegría no oculta que siente una profunda decepción y una sensación de traición. Subrayó que sus vivencias personales no se pueden comparar con lo que atraviesan las mujeres víctimas de acoso. La ministra expresó su solidaridad con las afectadas y recalcó que son ellas quienes más necesitan ahora el apoyo y la atención tanto de la sociedad como de las autoridades.
En su intervención, Alegría subrayó la necesidad de llevar la investigación hasta el final. Según declaró, el PSOE debe hacer todo lo posible para esclarecer la verdad y tomar las medidas adecuadas. La ministra enfatizó que cualquier forma de acoso es inaceptable y quienes resulten responsables deberán rendir cuentas.
Investigación interna del partido
Dentro del PSOE ya se ha iniciado una investigación oficial sobre los hechos expuestos en los testimonios anónimos de dos mujeres que trabajaron bajo la dirección de Salazar en Moncloa. La dirección del partido ha manifestado su intención de examinar minuciosamente todas las circunstancias del caso y evitar que incidentes similares queden silenciados. En los próximos días se prevé la publicación del informe final del comité anticorrupción del partido, que podría remitirse a la fiscalía para su posterior análisis.
El escándalo en torno a Salazar ha generado gran repercusión pública y se ha convertido en tema de debate no solo en los círculos políticos, sino también entre los ciudadanos. Muchos reclaman transparencia y justicia, así como el endurecimiento de las medidas para prevenir nuevos casos en el futuro. Dentro del partido reconocen que la situación exige acciones decididas y la máxima transparencia.
La postura del gobierno
El Gobierno de España, a través de Alegría, subraya la importancia de apoyar a las personas afectadas y la necesidad de crear un entorno laboral seguro para todos los empleados de las instituciones públicas. La ministra señaló que este tipo de incidentes minan la confianza en las instituciones y dañan la reputación del país. Hizo un llamado a sus compañeros de partido y de gobierno para que asuman la máxima responsabilidad y eviten que situaciones similares vuelvan a ocurrir.
Al mismo tiempo, Alegría recalcó que la investigación debe ser objetiva e imparcial. Expresó su confianza en que el partido y los organismos estatales podrán valorar adecuadamente lo sucedido y tomar las medidas necesarias para garantizar los derechos de todos los implicados en el proceso.
Cabe señalar que Pilar Alegría ocupa el cargo de ministra de Educación y Formación Profesional, además de ser la portavoz oficial del Gobierno de España. En los últimos años, ha impulsado numerosas iniciativas en defensa de los derechos de las mujeres y contra la discriminación. Francisco Salazar, por su parte, ocupó altos cargos en la administración de Moncloa y fue uno de los principales dirigentes del PSOE, pero tras hacerse públicas las acusaciones en su contra, fue apartado de todas sus responsabilidades partidistas y públicas.











