
Comprar un piso con piscina en España cuesta casi el doble que adquirir una vivienda similar sin esta opción. Según los últimos datos, el sobreprecio medio para los inmuebles con piscina es del 91%. Esta demanda se explica no solo por las condiciones climáticas, sino también por la oferta limitada: solo un tercio de los pisos en venta cuentan con piscina.
La mayor diferencia de precio se observa en Barcelona, donde los pisos con piscina cuestan un 163% más que aquellos sin ella. En otras ciudades, la brecha también es significativa: en Teruel — 147%, en Lérida — 118%, en Ceuta — 112%, y en Valencia — 110%. En Madrid, a pesar de la popularidad de las piscinas, el sobreprecio es solo del 14%.
En varias ciudades, como Santa Cruz de Tenerife, Toledo, Palencia y Burgos, la diferencia de precio oscila entre el 91% y el 96%. En Málaga, los pisos con piscina son un 89% más caros, en Córdoba — un 83%, en Melilla — un 82%, y en Tarragona — un 80%. En otras grandes ciudades, incluyendo Alicante, Cádiz, Las Palmas de Gran Canaria y Palma, el sobreprecio también supera el 50%.
Curiosamente, en algunas ciudades, como Salamanca y La Coruña, los pisos con piscina son incluso más baratos que los que no la tienen. Esto se debe a las características de la planificación urbana y a la demanda de este tipo de inmuebles.
En Madrid, la diferencia de precio entre los apartamentos con piscina y sin ella es del 14%, mientras que en San Sebastián llega al 23%. En Sevilla, la vivienda con piscina es un 37% más cara. Los expertos atribuyen estas diferencias a las políticas urbanísticas locales: en Madrid, en los últimos años se han desarrollado activamente nuevos complejos residenciales con zonas comunes, mientras que en Barcelona las posibilidades de construir son limitadas y la cercanía al mar reduce la demanda de piscinas.
A nivel nacional, solo el 34% de los apartamentos en venta cuentan con piscina. Alicante lidera el porcentaje de estas viviendas, con un 37% de pisos equipados con piscina. En Málaga, la cifra es del 31% y en Palma alcanza el 23%. En Barcelona, solo el 6% de los apartamentos disponen de piscina, mientras que en Madrid la proporción es del 12%.
En algunas ciudades, como Vitoria, Bilbao, Pontevedra, Orense y Zamora, la proporción de apartamentos con piscina es tan baja que no afecta a las estadísticas generales. En Soria, Huesca, Ceuta, Palencia, Lugo, Cádiz, León, Oviedo, Pamplona y Huelva, solo el 1% de los pisos en venta cuentan con piscina.
Los analistas señalan que el alto coste de los apartamentos con piscina se debe no solo a la demanda, sino también a las particularidades del mercado: los cálculos se basaron únicamente en pisos, sin considerar viviendas unifamiliares o chalets. De este modo, la presencia de piscina se convierte en un factor cada vez más relevante en la formación de precios en el mercado inmobiliario español, especialmente en el contexto de un clima caluroso y una oferta limitada.












