
Este año soy testigo de cómo las monarquías europeas atraviesan una auténtica oleada de cambios. España no es la excepción: ante los ojos de todo el país, la princesa Leonor culmina su formación en la academia militar de San Javier. El acontecimiento es tema de conversación en todos los rincones: ahora está preparada para nuevas responsabilidades que le esperan en el futuro. El ambiente social es tenso, pero también cargado de expectativas: todos se preguntan qué universidad elegirá la heredera y si su camino será similar al de su padre, quien en su momento estudió en Madrid.
Mientras tanto, la hermana menor de Leonor, la infanta Sofía, continúa su formación en el extranjero. Ya se ha adaptado a la vida en Lisboa, y próximamente le esperan París y Berlín. La familia Borbón muestra una actitud abierta al mundo y un enfoque moderno hacia la educación, lo que despierta respeto incluso entre los más escépticos.
Aniversarios y cambios
El 2026 está marcado no solo por los logros personales de la familia real española. En Noruega, todos esperan cómo se celebrará el 25 aniversario de matrimonio del príncipe heredero Haakon y Mette-Marit. La salud de la princesa genera preocupación, pero la esperanza en su recuperación tras una complicada operación une a los seguidores de la monarquía en toda Europa.
En Reino Unido se preparan grandes eventos para el centenario del nacimiento de Isabel II. En el Palacio de Buckingham prometen una exposición espectacular dedicada al estilo y la época de la difunta reina. Por su parte, el rey Carlos III, pese a sus recientes problemas de salud, planea retomar una agenda diplomática activa y asistir como invitado de Donald Trump a la celebración del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos.
Temporada de bodas
Las bodas reales siempre generan expectación y 2026 no será la excepción. Londres se prepara para el enlace de Marina Windsor, nieta del duque de Kent, con Nico Macaulay. Peter Phillips, nieto de Isabel II, también ha anunciado su compromiso. Se presta especial atención a la boda de Eliza Spencer, donde, posiblemente por primera vez en mucho tiempo, se reúnan los príncipes Harry y William.
En los Balcanes tampoco faltaron las sorpresas: el príncipe Leka de Albania se casa con la joven fotógrafa Blerta Celibashi. Este evento ya es calificado como uno de los más destacados en los círculos reales de Europa del Este.
Diplomacia y deporte
La vida de los monarcas no se limita solo a celebraciones familiares. En Luxemburgo, el nuevo gran duque Guillaume y su esposa Stéphanie planean una visita a París para fortalecer los lazos con Francia. Y el príncipe Alberto II de Mónaco, junto a la princesa Charlène, viajará a Francia en visita de Estado y luego dará el banderazo inicial de la Vuelta, la famosa carrera ciclista que este año arrancará en España.
La familia real británica tampoco olvida el deporte: el príncipe William y su familia podrían asistir a los partidos del Mundial de fútbol en Estados Unidos. Además, su visita a Australia podría ser un intento de reavivar el interés por la monarquía en ese lejano continente.
Mirada española
Para España, el año 2026 no solo es motivo de orgullo, sino también un periodo de cambios. Personalmente percibo cómo evoluciona la actitud de la sociedad hacia la monarquía: las nuevas generaciones cada vez discuten más no solo las tradiciones, sino también los retos contemporáneos que enfrenta la familia real. Leonor se ha convertido en símbolo de una nueva época y sus decisiones y acciones son analizadas con atención tanto por la prensa como en las redes sociales.
La monarquía española afronta un calendario intenso: desde la vida universitaria de la heredera hasta encuentros diplomáticos y participación en eventos internacionales. Cada paso de la familia real es motivo de debate e incluso de controversia. Pero es precisamente esto lo que convierte a la monarquía en una parte viva de la España actual.
La princesa Leonor es la hija mayor del rey Felipe VI y la reina Letizia, y la heredera oficial al trono de España. Su formación militar y académica se consideran etapas clave en el camino hacia su futuro reinado. La infanta Sofía, su hermana menor, también participa activamente en la vida pública y estudia en el extranjero, lo que destaca la apertura y modernidad de la familia real española.












