
En las comunidades residenciales españolas, los asuntos relacionados con el tabaco siguen generando controversias entre vecinos. Aunque el número de fumadores disminuye progresivamente, el problema de arrojar cenizas y colillas desde balcones y terrazas sigue siendo relevante. Es frecuente que algunos vecinos descuidados sacudan la ceniza o arrojen colillas, que terminan en el balcón o dentro de la vivienda de otros residentes.
Estas acciones no solo generan suciedad, sino que también pueden representar un peligro: una colilla encendida puede causar un incendio o dañar bienes materiales. Además, este comportamiento vulnera las normas de convivencia y puede considerarse perjudicial, peligroso o incluso ilegal según la legislación española sobre la vida en comunidad.
Si se encuentra ante una situación similar, puede actuar por etapas. En primer lugar, se recomienda intentar resolver el problema de manera amistosa: hable con el vecino y explíquele en qué consiste el inconveniente. A veces, la persona no es consciente de las consecuencias de sus actos y está dispuesta a cambiar su comportamiento tras un trato directo.
Si la conversación no da resultado, el siguiente paso es acudir al presidente de la comunidad de vecinos o al administrador del edificio. Según la ley, el presidente está obligado a requerir formalmente al infractor que cese este tipo de conductas. Normalmente, esto se realiza por escrito, advirtiendo sobre las posibles consecuencias legales en caso de reiteración de los incidentes.
Para confirmar la infracción, es importante recopilar pruebas: fotografías, grabaciones de video, testimonios de otros vecinos. Estos materiales pueden ser necesarios si el caso llega a los tribunales.
Si después de la advertencia oficial la situación no cambia, el presidente puede convocar una junta extraordinaria de propietarios. En esa asamblea se analiza el problema y se decide sobre las acciones a seguir, incluyendo la posibilidad de acudir a los tribunales.
Según el artículo 7.2 de la Ley de Propiedad Horizontal (Ley de Propiedad Horizontal), si la denuncia está confirmada y existen pruebas, el tribunal puede ordenar el cese inmediato de la actividad infractora. En casos especialmente graves, el infractor puede ser privado temporalmente del derecho a usar el piso o ser obligado a pagar una indemnización por los daños causados. Si el infractor no es propietario, el tribunal puede revocar su derecho a residir en la vivienda.
Así, en caso de infracciones sistemáticas por parte de un vecino que arroja cenizas o colillas a su balcón, existe un procedimiento claro de actuación:
1. Intente resolver el asunto mediante una conversación personal.
2. Informe del problema al presidente o administrador.
3. Reúna pruebas de las infracciones.
4. Si es necesario, convoque una reunión de vecinos.
5. Si la situación no cambia, solicite asesoramiento legal y valore la posibilidad de presentar una demanda.
Seguir estos pasos le ayudará a proteger sus derechos y garantizar la seguridad en el hogar. Es importante recordar que la ley en España respalda a quienes buscan el orden y el respeto hacia los vecinos.












