
En las carreteras españolas, los conductores rara vez se encuentran con una situación en la que un agente de la Guardia Civil en moto levanta repentinamente una bandera amarilla. Sin embargo, si esto ocurre, es fundamental no ignorar la señal. Muchos automovilistas desconocen el significado de este gesto y se quedan en la incertidumbre, aunque de la reacción correcta puede depender la seguridad de todos los usuarios de la vía.
La bandera amarilla forma parte de un sistema especial de aviso utilizado por las patrullas de tráfico. Permite alertar rápidamente a los conductores sobre un peligro potencial más adelante. A diferencia de los gestos habituales o señales luminosas, la bandera destaca de inmediato y no deja lugar a dudas: algo ocurre más adelante en la vía.
El lenguaje de las banderas
El sistema de banderas de colores en las motocicletas de la Guardia Civil no es un capricho, sino una herramienta estrictamente regulada. La bandera verde indica que la circulación vuelve a estar permitida tras un cierre temporal de la vía. La roja es una señal de parada total: la carretera está cerrada y no se puede pasar. La amarilla es un caso especial, utilizada para advertir de un peligro próximo y pedir máxima atención.
Las causas de estas advertencias pueden ser diversas: accidentes, obras, atascos, condiciones meteorológicas adversas o incluso la presencia de animales en la calzada. A veces, el agente acompaña la bandera con gestos adicionales, como levantar la mano para detener el tráfico o hacer señas para reducir la velocidad.
Cómo actuar
Si ves una bandera amarilla en la moto de un patrullero, lo principal es no entrar en pánico. Reduce la velocidad, mantente atento a la carretera y a las acciones del agente. No intentes adelantar a la patrulla, aunque parezca que no hay obstáculos. Tu objetivo es seguir al motociclista, manteniendo la distancia y estando preparado para cualquier imprevisto.
A menudo, el agente puede hacer señales adicionales con la mano: si levanta el brazo verticalmente, prepárate para detenerte; si lo mueve de arriba abajo, disminuye la velocidad. Es fundamental no distraerse ni intentar averiguar el motivo de la señal en marcha: los detalles se aclararán más adelante, después de pasar el tramo peligroso.
Errores de los conductores
Muchos conductores confunden el significado de las banderas o directamente no les prestan atención, considerándolas un accesorio sin importancia. Este es un error peligroso. La bandera amarilla no es una formalidad sino una advertencia de una amenaza real. Ignorar esta señal puede causar un accidente o una multa.
A veces, los conductores creen erróneamente que la bandera amarilla indica un evento deportivo o una caravana. En realidad, en el contexto vial, siempre está relacionada con la necesidad de aumentar la precaución. No hagas suposiciones: lo mejor es seguir las indicaciones del agente al pie de la letra.
¿Por qué es importante?
El uso de banderas de colores es una manera eficaz de transmitir información importante a los conductores de forma rápida, especialmente en condiciones de poca visibilidad o ruido. Este tipo de señal destaca a larga distancia y no requiere explicaciones adicionales. En situaciones de emergencia, puede salvar vidas.
La Guardia Civil recuerda de forma regular la importancia de las banderas en redes sociales y jornadas de formación. Aun así, muchos conductores olvidan estas normas poco después de salir de la autoescuela. Nunca es tarde para refrescar los conocimientos: es clave para tu seguridad en la carretera.
Si no lo sabías, la Guardia Civil es uno de los cuerpos más antiguos y respetados de España, responsable no solo de la seguridad vial, sino también del mantenimiento del orden público. Su división de Tráfico está considerada entre las más profesionales de Europa. Los agentes reciben formación especializada y actualizan sus capacidades de forma regular para responder con eficacia ante cualquier situación imprevista en las carreteras del país.












