
En Castellón ha concluido el juicio relacionado con incitaciones públicas a la agresión contra personas que cruzaron la frontera en la zona de la playa de El Tarajal, en Ceuta, en mayo de 2021. Un vecino de la localidad, vinculado a organizaciones radicales, ha sido condenado a dos años y medio de prisión.
El tribunal determinó que el acusado difundió en internet videos y mensajes con llamamientos al uso de armas contra migrantes. Estas publicaciones, realizadas entre el 18 y el 30 de mayo de 2021, fueron vistas aproximadamente 250 veces. En el contenido se recogían expresiones destinadas a fomentar hostilidad, intolerancia y agresividad hacia un determinado grupo social.
La investigación se inició tras una denuncia de la organización «València Acull» a la fiscalía. Representantes de esta entidad detectaron en la red contenido que, a su juicio, podía constituir un delito de odio. Tras analizar el caso, el tribunal concluyó que las acciones del acusado tuvieron un carácter de incitación a la violencia y la discriminación.
Además de la pena principal, el tribunal impuso una multa de 1.620 euros y prohibió al condenado ejercer actividades docentes, deportivas u otras relacionadas con menores y jóvenes durante cinco años y medio. La sentencia aún no es firme, ya que la defensa tiene previsto recurrirla ante la instancia judicial superior del país.
Durante el proceso se reveló que el acusado tenía vínculos con el movimiento «Democracia Nacional» y había publicado en su canal de YouTube varios vídeos dedicados a los acontecimientos en la frontera. En una de las grabaciones, publicada al día siguiente del incidente, se incitaba al uso de armas automáticas contra quienes intentaban entrar en territorio español. En otros vídeos se coreaban consignas sobre la necesidad de defender las fronteras con firmeza, incluso recurriendo a la fuerza letal, así como afirmaciones sobre un enfrentamiento religioso y cultural.
El caso generó una amplia repercusión pública y fue tema de debate en el contexto de la lucha contra el extremismo y la incitación al odio en la sociedad española.












