
El juzgado de Catarroja continúa el proceso por la devastadora DANA que azotó Valencia a finales de octubre de 2024. En esta ocasión, compareció ante el juez la jefa de prensa del servicio de emergencias de la Generalitat Valenciana. Ella detalló cómo se coordinó la respuesta durante las horas críticas de la catástrofe, que acabó con la vida de 229 personas.
Según su testimonio, el personal del gabinete de emergencias, reunido en el centro de gestión de crisis en L’Eliana, entendió desde el principio que afrontaban una situación extrema. Aunque no había televisores en la sala, todos los presentes estaban informados de lo ocurrido gracias a sus teléfonos móviles. Por eso, en su opinión, no se puede hablar de un vacío informativo.
Durante la audiencia, se reveló que ya a las cinco de la tarde del 29 de octubre, el subdirector del servicio de emergencias propuso considerar el envío de un mensaje masivo a los móviles de los residentes. Sin embargo, el debate sobre esta medida se prolongó y solo después de las seis de la tarde el asunto se incluyó en la agenda. En ese momento, algunos participantes conectados por videollamada sufrieron problemas técnicos. Como consecuencia, la decisión sobre el envío de la alerta se tomó con retraso y el aviso se envió a las 20:11, cuando la mayoría de las víctimas ya habían fallecido.
La testigo también señaló que, incluso una semana antes de la tragedia, ya se discutía la posibilidad de que se presentara una situación meteorológica peligrosa. Aunque en ese momento no se emitieron alertas oficiales, los pronósticos preocupaban a los especialistas. Destacó que, en el centro de coordinación, seguían de cerca el desarrollo de los acontecimientos y se preparaban para un posible empeoramiento de la situación.
Durante el interrogatorio se supo que no quedó registrado el acta de la reunión clave en la que se tomó la decisión de realizar una alerta masiva. Este hecho se convirtió en uno de los principales focos de la investigación, ya que una notificación oportuna podría haber salvado decenas de vidas.
También surgieron preguntas sobre las acciones de la exjefa del departamento de justicia y su adjunta, quienes, según algunos participantes del proceso, no actuaron con la suficiente rapidez. Sin embargo, la testigo recalcó que todos los presentes en el centro eran plenamente conscientes de la gravedad de lo que ocurría e intentaron actuar con la mayor eficacia posible en medio de la crisis creciente.
El proceso judicial continúa y siguen saliendo a la luz nuevos detalles sobre la tragedia en Valencia. La investigación intenta determinar si se podrían haber evitado consecuencias de tal magnitud y quién es responsable del retraso en la alerta a la población.











