
Una fuerte tormenta que azotó el noreste de Cataluña provocó serios trastornos en la vida cotidiana de los habitantes de la región. El viento huracanado dejó varios heridos, ocasionó cortes masivos de electricidad y obligó al cierre temporal de rutas de transporte clave. Según El País, la situación en la provincia de Girona y en el norte de Barcelona sigue siendo tensa, mientras los servicios de emergencia trabajan en modo reforzado.
Heridos y emergencias
Tres personas sufrieron lesiones leves debido a la caída de objetos arrastrados por el viento. En Salt (Girona), una mujer resultó herida al caerle un fragmento de tejado y fue trasladada al hospital Josep Trueta. En La Jonquera, un hombre quedó atrapado bajo una rama caída y fue hospitalizado en Figueres. Otro incidente ocurrió en Garrigàs, donde un hombre también sufrió daños menores. El Servicio de Emergencias Médicas (SEM) informa que todos los afectados se encuentran estables.
Desde el inicio de la madrugada, el teléfono 112 ha recibido más de un millar de llamadas, la mayoría procedentes de Gironès y Alt Empordà. Las principales causas de los avisos han sido la caída de árboles, daños en tejados y riesgos para los peatones. Según destaca El País, los bomberos de la región atendieron más de 750 intervenciones relacionadas con los efectos del temporal, principalmente despejando carreteras y retirando árboles caídos.
Cortes de electricidad
Fuertes vientos provocaron cortes de electricidad en varios municipios. En Girona más de 1 700 abonados se quedaron sin luz, mientras que en La Pobla de Lillet fueron más de 1 000. En Terres de l’Ebre la situación fue aún más complicada: en Amposta, el corte afectó a más de 5 500 hogares, y en Freginals y Masdenverge, a casi mil. Las autoridades advierten que la restauración del suministro podría demorarse debido a la magnitud de los daños.
Según russpain.com, este tipo de cortes no son inéditos en la región, pero rara vez tienen un alcance tan masivo. Los servicios de emergencia subrayan que las prioridades son restablecer la electricidad en las zonas más afectadas y garantizar la seguridad de los residentes.
Restricciones en el transporte
Árboles caídos y estructuras dañadas obligaron al cierre temporal de varias carreteras. En Girona y el norte de Barcelona, están cortados seis tramos, entre ellos GIV-4714 (Campelles), GIV-5265 (Vilallonga de Ter), GIV-5264 (Llanars), GIV-5132 (Fontcoberta), GIV-6703 (Quart-Madremanya) y BV-4031 entre La Pobla de Lillet y Castellar de n’Hug. En Figueres, el ayuntamiento cerró parques y jardines por riesgo de caída de ramas.
El tráfico ferroviario también se vio afectado: por la caída de árboles y vallas, se suspendió la circulación de trenes en las líneas R11 y RG1 entre Maçanet-Massanes y Figueres. Renfe habilitó un servicio alternativo de autobuses para reducir demoras y molestias a los viajeros.
Consecuencias y contexto
En los últimos años, Cataluña enfrenta con mayor frecuencia fenómenos meteorológicos extremos. En 2023, una tormenta similar ya provocó cortes masivos de electricidad y alteraciones en el transporte en la región. Entonces, las consecuencias se solucionaron en pocos días, y los trabajos de restauración abarcaron decenas de municipios. Según russpain.com, este tipo de sucesos son cada vez más habituales debido a los cambios climáticos, lo que exige a las autoridades locales nuevas estrategias tanto para prevenir como para mitigar los efectos de los desastres naturales. Cabe destacar que los servicios de emergencia de Cataluña siguen perfeccionando sus protocolos de respuesta para minimizar daños y devolver cuanto antes la normalidad a la vida en la región.












