
El domingo en el sur de Tenerife se convirtió en una verdadera tragedia para turistas y residentes locales. En la zona de la piscina natural junto a los acantilados de Los Gigantes, una inesperada y potente ola provocó la muerte de tres personas y una más permanece desaparecida. Varias personas resultaron heridas de diversa gravedad; una de ellas fue evacuada en helicóptero en estado crítico.
Entre las víctimas mortales se encuentran un hombre de 35 años, una mujer de 55 años y otro hombre cuya edad aún no ha sido confirmada. Otra mujer, de 39 años, sufrió heridas de moderada gravedad y fue trasladada al hospital. Otra persona herida fue atendida en el lugar de los hechos. Según testigos, las personas fueron literalmente arrastradas al agua mientras estaban al borde de la piscina natural, disfrutando de las vistas al océano.
Servicios de emergencia
La alerta sobre el incidente llegó a los servicios de emergencia alrededor de las 16:07 horas. Al lugar acudieron rápidamente equipos de rescate en helicóptero y patrullas marítimas. Los primeros en llegar hasta las víctimas fueron los operarios del servicio de salvamento marítimo Helimer, quienes rescataron del agua a un fallecido y a otra persona que logró sobrevivir. El resto fue auxiliado por socorristas en embarcaciones y por vecinos que se sumaron al operativo de rescate.
A pesar de los esfuerzos del personal médico, no se pudo salvar a dos de las víctimas. Una mujer más fue trasladada al hospital con heridas y otra recibió atención en el lugar. Varias personas que también habían sido arrastradas por la ola lograron salir por sus propios medios.
Causas de la tragedia
En los últimos días, las Islas Canarias permanecen bajo alerta por condiciones meteorológicas adversas en la costa. Las autoridades regionales habían advertido previamente sobre el alto riesgo debido al fuerte oleaje y recomendaron extremar las precauciones cerca del agua. Sin embargo, a pesar de las advertencias, muchos turistas siguen visitando las piscinas naturales y las playas, sin ser plenamente conscientes del peligro real.
Los Acantilados de Los Gigantes son un destino muy popular tanto para turistas como para residentes locales. Las piscinas naturales de esta zona suelen convertirse en trampas durante los fuertes oleajes. En esta ocasión, el mar volvió a mostrar su fuerza, dejando tras de sí consecuencias trágicas.
Estadística de incidentes
No es la primera vez que Tenerife enfrenta tragedias similares. Justo hace un mes, otras tres personas perdieron la vida en la costa de la isla y 15 resultaron heridas por el fuerte oleaje. Según las autoridades locales, desde principios de año se han registrado 67 muertes relacionadas con accidentes acuáticos en Canarias. Es la segunda región de España con más casos de este tipo, solo por detrás de Andalucía.
Los expertos señalan que la mayoría de estas tragedias ocurren por subestimar el peligro e ignorar las advertencias. Son especialmente peligrosas las piscinas naturales y las zonas rocosas de la costa, donde las olas pueden ser impredecibles incluso cuando el clima parece tranquilo.
Respuesta de las autoridades
Las autoridades de Canarias han vuelto a pedir a residentes y visitantes que extremen la precaución en el agua. En los próximos días, la costa permanecerá en estado de alerta. Los servicios de emergencia continúan patrullando las zonas peligrosas y los paneles informativos advierten sobre el riesgo de fuertes oleajes.
Residentes y turistas han expresado sus condolencias a las familias de las víctimas. Muchos destacan que la tragedia es un recordatorio de la importancia de cumplir con las medidas básicas de seguridad durante las vacaciones.
RUSSPAIN.COM informa que Los Gigantes es una conocida zona turística en el suroeste de Tenerife, famosa por sus espectaculares acantilados y piscinas naturales. Cada año, miles de turistas llegan para disfrutar de su singular naturaleza y de las vistas al océano. Sin embargo, a pesar de su popularidad, este tramo de la costa es considerado uno de los más peligrosos de Canarias debido a las frecuentes olas fuertes y mareas impredecibles. Las autoridades locales recuerdan regularmente la necesidad de actuar con precaución y prestar atención a los avisos meteorológicos.












