
En la madrugada del viernes, un trágico incidente sacudió a los huéspedes y al personal de un hotel en una zona turística muy concurrida de Costa Teguise, en la isla de Lanzarote. Dos ciudadanos británicos que se encontraban en un balcón cayeron repentinamente al vacío cuando la barandilla metálica no soportó su peso y se desplomó. La caída fue de aproximadamente seis metros de altura.
La alerta llegó a los servicios de emergencia alrededor de la 1:30 de la mañana. Médicos y agentes de policía acudieron rápidamente al lugar. Uno de los afectados, un hombre de 56 años, falleció antes de la llegada de los sanitarios. El segundo turista, de 54 años, sufrió heridas graves y fue trasladado de urgencia al hospital Doctor José Molina Orosa, donde recibió atención médica.
Según datos preliminares, ambos hombres estaban de vacaciones y no tenían relación con el personal del hotel. Al ocurrir la tragedia, probablemente disfrutaban de la vista nocturna del complejo. Las causas por las que la barandilla cedió aún no se han determinado. Especialistas están realizando una inspección técnica de la estructura del balcón para averiguar si hubo deficiencias en el mantenimiento o construcción.
Agentes de la Guardia Civil han iniciado una investigación para determinar si hubo indicios de negligencia por parte de la administración del hotel o de las empresas responsables del mantenimiento del edificio. Las autoridades de Lanzarote insisten en que la seguridad de los turistas es una prioridad y prometen tomar medidas tras la revisión del caso.
Residentes y visitantes de la isla expresan sus condolencias a la familia del fallecido y desean una pronta recuperación al segundo afectado. El incidente ha generado gran repercusión entre los turistas que vacacionan en las Islas Canarias y ha abierto el debate sobre los estándares de seguridad en la industria hotelera de la región.












