
El lunes, el Tribunal Constitucional de España zanjó la cuestión sobre la libertad provisional del exsecretario de organización del partido socialista, Santos Cerdán. Los magistrados de la segunda sala, tras examinar la solicitud de la defensa, no encontraron motivos para modificar la decisión previa de mantenerlo en prisión preventiva.
La iniciativa para revisar la medida cautelar llegó a finales de julio. Los abogados de Cerdán insistieron en que la cuestión se resolviera de inmediato, sin esperar la opinión de las demás partes del proceso. Sin embargo, los jueces no apreciaron signos de especial urgencia y aplazaron la discusión a septiembre. Finalmente, tras un análisis detallado, el Tribunal Constitucional confirmó que los argumentos de la defensa no presentan aspectos de relevancia constitucional que pudieran influir en el resultado del caso.
La sentencia destaca que se mantiene la práctica de no intervenir en las decisiones de los tribunales ordinarios sobre medidas cautelares. Los jueces subrayaron que la prisión provisional de Cerdán estaba justificada y no supone una medida de presión. En junio, el juez instructor del Tribunal Supremo ordenó su ingreso en prisión, considerando que la puesta en libertad podría llevar a la destrucción de pruebas o dificultar la investigación. La apelación de la defensa no modificó la postura judicial: el riesgo de interferencia en la investigación se consideró real y acreditado.
De este modo, el intento de lograr la liberación del exfuncionario del partido no tuvo éxito en esta etapa. La causa judicial de Serdán sigue siendo uno de los temas más debatidos en la política y la justicia españolas.












